Trump afirmó que Irán, en estado de colapso, busca reabrir el estrecho de Ormuz
A través de su cuenta en Truth Social, Trump expresó: «Irán nos acaba de comunicar que están en un ‘estado de colapso’ y desean que ‘abramos el estrecho de Ormuz’ lo antes posible, mientras intentan resolver su situación de liderazgo (¡lo cual creo que lograrán!)».

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que el régimen iraní le ha informado que se encuentra en un «estado de colapso» y que su objetivo es reabrir el estrecho de Ormuz.
Estas afirmaciones se producen en medio de informaciones que indican que Irán habría ofrecido levantar la obstrucción en el estrecho de Ormuz si Estados Unidos levantara su bloqueo a la República Islámica, una propuesta que también retrasaría las conversaciones sobre el programa nuclear de Teherán, según medios estadounidenses.
La oferta surgió mientras el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, visitaba Rusia, país que apoya a Teherán, tras la cancelación de unas posibles conversaciones de alto nivel entre EE.UU. e Irán en Pakistán. Trump canceló el viaje de sus enviados y sugirió que las negociaciones podrían realizarse por teléfono en su lugar.
Por ahora, parece poco probable que la Administración Trump acepte la propuesta presentada por Pakistán, lo que mantiene sin resolver las tensiones que llevaron a EE.UU. e Israel a atacar Teherán el 28 de febrero y a eliminar a sus máximos dirigentes en una operación inicial de guerra.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que «no podemos dejar que se salgan con la suya» y añadió: «Debemos asegurarnos de que cualquier acuerdo sea uno que impida a Irán lanzarse hacia un arma nuclear en cualquier momento».
A pesar del alto el fuego en curso, las diferencias entre Estados Unidos e Irán persisten, principalmente por el control del estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas en tiempos de paz.
El bloqueo estadounidense, implementado a mediados de abril, ha provocado un doble bloqueo que, según Trump, busca impedir que Irán venda su petróleo, privándole de ingresos esenciales y forzando posiblemente a Teherán a cerrar su producción por falta de espacio para almacenar el petróleo.
Además, los precios del petróleo y la gasolina se han disparado, afectando a los mercados en plena campaña electoral, con el crudo Brent cerrando por encima de los 108 dólares por barril, casi un 50% más que al inicio del conflicto.
