Tragedia aérea en Washington: avión y helicóptero colisionaron en el aire, al menos 18 muertos
El choque dejó 18 muertos, luego de que los restos de ambas aeronaves cayeran al río Potomac, a temperaturas cercanas al punto de congelación.

Un trágico accidente ocurrió el pasado lunes cerca del Aeropuerto Nacional Reagan en Washington D.C., cuando un avión comercial Bombardier CRJ700 de PSA Airlines y un helicóptero Sikorsky H-60 Black Hawk colisionaron en pleno vuelo tras no escuchar las advertencias de la torre de control.
El avión, con 60 pasajeros y cuatro tripulantes a bordo, viajaba por la ruta programada cuando se acercó al helicóptero, que volaba a baja altitud. A pesar de las reiteradas advertencias de la torre de control sobre la proximidad del Bombardier CRJ700, el helicóptero no respondió a tiempo. Menos de 30 segundos después, se produjo el impacto en el costado derecho del fuselaje del avión, lo que provocó una explosión de gran magnitud. La bola de fuego resultante fue visible desde varios kilómetros a la redonda.
El helicóptero, con capacidad para 15 personas, transportaba a tres militares, aunque la información sobre su identidad y estado sigue siendo incierta, ya que el Ejército de los Estados Unidos no ha revelado detalles oficiales. En tanto, el avión llevaba a bordo a decenas de civiles, muchos de los cuales, lamentablemente, no sobrevivieron al impacto.
El presidente Donald Trump expresó su indignación a través de su plataforma Truth Social, cuestionando la respuesta de la torre de control: «¿Por qué la torre de control no le dijo al helicóptero qué hacer en lugar de si veía al avión? Es una mala situación que parece que debería haberse prevenido. El helicóptero se dirigía hacia el avión durante el período prolongado», escribió. También subrayó la claridad de la noche y la visibilidad del avión, sugiriendo que el helicóptero no tomó las acciones necesarias para evitar el choque.
El presidente también agradeció a los equipos de emergencia, quienes rápidamente se desplegaron en la zona. Bomberos, policías y servicios de rescate, apoyados por helicópteros y embarcaciones, se encuentran en la operación de búsqueda de posibles sobrevivientes en el frío río Potomac. Las autoridades también han cerrado temporalmente el Aeropuerto Nacional Reagan mientras continúan las labores de rescate.
El impacto de este incidente ha sacudido a la comunidad de transporte aéreo y reavivado los debates sobre la seguridad en los vuelos y las comunicaciones en el aire. Las investigaciones están en curso para determinar las causas exactas de esta tragedia y para garantizar que eventos como este no se repitan en el futuro.
