Tensión en el Transporte: Empresarios alertan sobre la falta de fondos para aumentos salariales
En medio de un clima de creciente incertidumbre, los empresarios del transporte de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) han alertado sobre la imposibilidad de afrontar nuevos aumentos salariales hasta junio.

La declaración surge tras el anuncio de un paro de actividades por parte de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), programado para este viernes, luego de que fracasara la cuarta audiencia de negociación con los representantes del sector.
Luciano Fusaro, presidente de la Asociación Argentina de Empresarios de Transporte Automotor (AAETA), fue claro en sus afirmaciones: «Los costos de las empresas están tabulados en una estructura de costos que determina el dinero que es necesario, y en esa cuenta no hay una partida para ajustes paritarios de acá al mes de junio». La AAETA, que forma parte de un grupo de cinco cámaras empresariales en la negociación paritaria, subrayó la falta de propuestas concretas en la última reunión.
El conflicto se agrava por la situación de los subsidios y las tarifas, temas que siguen siendo decisivos en las discusiones. Fusaro indicó que el costo real de un boleto de colectivo en el AMBA es de aproximadamente $1.600, de los cuales el 70% corresponde a subsidios y solo el 30% a la tarifa que abonan los usuarios. Este desequilibrio ha llevado a los empresarios a solicitar al Gobierno la implementación de una conciliación obligatoria, una medida que podría frenar el paro anunciado.
En respuesta a la solicitud, la Secretaría de Trabajo estaría evaluando la posibilidad de otorgar el pedido de conciliación, y se espera que en las próximas horas se conozca la resolución de la cartera laboral, lo que podría influir en el futuro inmediato del servicio de transporte en la región.
A pesar de la crisis, las negociaciones entre la UTA y los empresarios continuarán el próximo jueves 3 de abril a las 15 horas, en una nueva audiencia convocada por la Secretaría de Trabajo. La presión aumenta y el futuro del transporte público en Buenos Aires pende de un hilo, mientras los trabajadores y empresarios buscan una solución que evite mayores conflictos.
