Tensión diplomática entre Ecuador y EE.UU. por un intento de ingreso del ICE a una sede consular
Aunque el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador evitó profundizar en los detalles, testigos señalaron que los agentes intentaban continuar una persecución dentro del consulado, sin lograrlo. El hecho dejó en evidencia las tensiones entre la aplicación estricta de las leyes migratorias y el respeto a las normas internacionales, un equilibrio cada vez más frágil en el actual escenario político regional.

El gobierno de Ecuador presentó una queja formal ante las autoridades de Estados Unidos luego de que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) intentaran ingresar sin autorización al consulado ecuatoriano en Minneapolis, Minnesota.
El episodio, ocurrido en un contexto de fuertes protestas contra la política migratoria estadounidense, reavivó el debate sobre los límites de la actuación de las fuerzas federales y el respeto al derecho internacional.
El incidente se produjo mientras agentes del ICE perseguían a dos personas en las inmediaciones del edificio consular. La situación escaló cuando uno de los oficiales intentó ingresar a la sede diplomática, acción que fue bloqueada por personal del consulado. La escena quedó registrada en un video que se difundió rápidamente en redes sociales y que evidenció un momento de alta tensión entre los funcionarios consulares y la policía migratoria.
Desde la perspectiva jurídica, el hecho adquiere relevancia por tratarse de un espacio protegido por la normativa internacional. Las sedes consulares gozan de inviolabilidad y no pueden ser allanadas ni intervenidas por fuerzas del país anfitrión sin autorización expresa, salvo en situaciones excepcionales. En ese marco, el intento de ingreso fue interpretado por Ecuador como una vulneración a su soberanía y a los acuerdos diplomáticos vigentes.
La cancillería ecuatoriana afirmó que el personal del consulado actuó conforme a los protocolos establecidos, impidiendo el acceso de los agentes y resguardando a los ciudadanos ecuatorianos presentes en el lugar. En paralelo, el gobierno elevó una nota de protesta a la embajada estadounidense en Quito, con el objetivo de evitar que hechos similares se repitan en otras oficinas consulares del país en territorio norteamericano.
Más allá del incidente puntual, el episodio se inscribe en un clima de creciente confrontación en torno a las políticas migratorias impulsadas por la administración estadounidense. Las redadas del ICE, especialmente en ciudades con alta presencia de comunidades migrantes, han generado rechazo social y cuestionamientos legales, lo que incrementa el riesgo de roces diplomáticos con los países de origen de los migrantes.
