Tensa espera en Ormuz ante el bloqueo de EE.UU. mientras Irán y China buscan mantener sus rutas marítimas
Los precios del petróleo muestran fluctuaciones, reflejando la incertidumbre y los mensajes cruzados entre Estados Unidos, Irán y otros actores internacionales. La atención se centra en la evolución del alto el fuego y en cómo evoluciona la situación en esta estratégica vía marítima.

El estrecho de Ormuz, escenario de un reciente bloqueo impulsado por Estados Unidos con la participación de 15 buques de guerra, permanece en un estado de tensión contenida. Aunque el tráfico marítimo aún circula, la situación se mantiene estable, sin enfrentamientos militares en el momento, gracias a la frágil tregua entre Washington e Irán.
Horas después del inicio del bloqueo, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que Irán había intentado contactar con Washington, expresando su deseo de llegar a un acuerdo tras las conversaciones fallidas en Pakistán. Además, advirtió en redes sociales que los barcos iraníes que representen una amenaza serán neutralizados.
Por su parte, Pakistán anunció que está explorando una nueva ronda de negociaciones entre EE. UU. e Irán, con la esperanza de alcanzar un acuerdo que calme la situación. Trump indicó que las autoridades iraníes han mostrado interés en dialogar y que las llamadas para retomar las conversaciones han sido recibidas.
El bloqueo estadounidense, que afecta puertos y buques iraníes, se limita a impedir la entrada y salida de estos en puertos iraníes situados en el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán. Sin embargo, las fuerzas militares de EE. UU. aseguran que permiten la navegación hacia puertos no iraníes, manteniendo el control del tráfico en la región.
Irán ha advertido que responderá ante lo que considera un chantaje y ha amenazado con que ningún puerto en la zona será seguro si sus intereses son vulnerados. La Guardia Revolucionaria iraní ha declarado que mantiene el control total del tráfico en el estrecho y que cualquier movimiento en falso puede desencadenar una escalada peligrosa.
Según el think tank Institute for the Study of War, la Marina estadounidense intenta restringir la entrada y salida de buques iraníes, mientras que Irán restringe el paso a otros navíos, permitiendo solo el tránsito de aquellos autorizados por las autoridades iraníes. Además, Irán ha declarado una zona peligrosa en el estrecho, utilizando amenazas y minas para controlar la navegación, exceptuando sus aguas territoriales donde cobra tasas.
Por otro lado, China ha manifestado su apoyo a Irán y ha informado de que ha negociado un acuerdo propio para garantizar el paso de sus cargamentos de petróleo a través del estrecho, advirtiendo a Estados Unidos que no intervenga. El ministro chino de Defensa, almirante Dong Jun, afirmó que Irán controla el estrecho y que China confía en la seguridad de sus intereses en la zona. Este martes, un petrolero chino logró atravesar el estrecho, mientras que otros intentaron ingresar pero retrocedieron ante las restricciones.
La situación en Ormuz continúa siendo una fuente de tensión internacional, con las partes buscando mantener el equilibrio mientras la comunidad global observa con atención los movimientos en esta estratégica ruta marítima.
