Sin acto oficial: Para recordar a San Martín el gobierno libertario organizó una comilona
Milei lo hizo otra vez. En su campaña de desapego a las formas culturales que consolidan la libertad, la soberanía, la democracia y la historia de todo un pueblo, no celebró con un acto oficial el paso a la inmortalidad de Don José de San Martin. En su lugar, optó por un almuerzo con efectivos del cuerpo de granaderos en Casa Rosada.

En una jornada atípica para conmemorar el aniversario 175 del fallecimiento del Libertador de América, Javier Milei no encabezó ningún acto oficial. En su lugar, convocó a un almuerzo que tuvo el carácter de “privado” con un grupo de granaderos. El encuentro en Casa Rosada, al que asistieron el ministro de Defensa, Luis Petri, y otras figuras de alto perfil que forman parte del gobierno, la informalidad fue el común denominador a tal punto que Milei se permitió asistir vestido con indumentaria militar.
En Argentina, cada 17 de agosto es motivo para honrar al Padre de la Patria. Sin embargo, el presidente argentino ya demostró en más de una oportunidad que no tiene intenciones de ser parte de aquellas formalidades habituales que construyen el entramado de significaciones del pueblo argentino y esta vez, no fue la excepción, centró su homenaje en el personal militar que cumple funciones en Casa Rosada y custodiaban la sede de gobierno.
Esta decisión se aparta de la tradición de actos oficiales conmemorativos que apuntalan la historia argentina y como se recordará en el primer año de gestión, tampoco estuvo presente en el homenaje y posterior desfile que se organizó en honor a San Martín. En aquella oportunidad, si estuvo presente el actual Ministro de Defensa Luis Petri.
Milei estuvo vestido de fajina para la ocasión. Lució una campera con motivos camuflados y estuvo acompañado por el ministro de Defensa, Luis Petri, también con indumentaria militar; la diputada nacional Lilia Lemoine y la coordinadora de Contenidos de Activos Digitales y fotógrafa personal del jefe de Estado, Macarena Jimena Rodríguez.
Precisamente fue Lemoine fue quien difundió en sus redes sociales una imagen del presidente y destacó el gesto de Milei de almorzar con los granaderos, en su rol de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.
Que no haya un acto oficial contrasta con la relevancia histórica de la figura de San Martín. No es el primero, ni será el último, pero este inusual formato de conmemoración, al margen del protocolo tradicional, se suma a una serie de decisiones del actual gobierno que marcan una agenda de desguace cultural donde se intenta despojar a la sociedad de los grandes hitos del pasado para reconfigurar el pensamiento hacia un futuro de dominación.
La elección de una celebración íntima con los granaderos resalta la cercanía del presidente con las fuerzas militares y de seguridad y, al mismo tiempo, establece una fría distancia con el pueblo, sentando un precedente en la forma en que se abordarán las futuras efemérides nacionales.
