21 de abril de 2026

«Si no cambiamos el rumbo, las temperaturas seguirán aumentando»

El primer ministro británico, Boris Johnson, aseguró que la cumbre climática que se celebrará en noviembre en Escocia será el «punto de inflexión para la humanidad» y llamó a las naciones a escuchar las advertencias de los científicos sobre el cambio climático, tras alertar que «si no cambiamos el rumbo, las temperaturas seguirán aumentando».

British Prime Minister Boris Johnson addresses the 74th session of the United Nations General Assembly at U.N. headquarters in New York City, New York, U.S., September 24, 2019. REUTERS/Eduardo Munoz

Al hablar este miércoles por la noche en la asamblea general de la ONU en Nueva York, Johnson hizo un enfático y descarnado llamado a los líderes mundiales a comprometerse a realizar cambios importantes para frenar el calentamiento del planeta.

«Y es por eso que la cumbre COP26 de Glasgow es el punto de inflexión para la humanidad. Debemos limitar el aumento de las temperaturas, cuyos espantosos efectos fueron visibles incluso este verano, a 1,5 grados«, enfatizó.

En ese sentido, aclaró que «ya no estamos hablando de detener el aumento de las temperaturas, porque lamentablemente es demasiado tarde para eso, sino de restringir ese aumento.

Culpó a la inacción en el pasado y alertó que si se mantiene el rumbo actual, las temperaturas subirán 2,7 grados o más en el siglo.

«Y ni hablar de lo que eso hará a los témpanos de hielo. Tendremos desertificación, sequías, pérdidas de cosechas y desplazamientos masivos de la humanidad a una escala nunca vista antes, no por culpa de algún acontecimiento o desastre natural imprevisto, sino por nuestra culpa, por lo que estamos haciendo ahora», sentenció.

Según Johnson, «si queremos evitar estos aumentos de temperatura, debemos ir más lejos y más rápido; necesitamos que todos los países den un paso adelante y se comprometan con reducciones muy sustanciales para 2030, y creo apasionadamente que podemos lograrlo asumiendo compromisos en cuatro áreas: carbón, autos, (emisión de) dinero y árboles».

Para eso instó a los líderes del mundo a que vayan a Glasgow para asumir los compromisos necesarios.

«Es hora de que escuchemos las advertencias de los científicos. Y miremos a la pandemia, si quieren, un ejemplo de científicos pesimistas a los que se les ha dado la razón y entendamos quiénes somos y qué estamos haciendo».

«La adolescencia de la humanidad está llegando a su fin. Es hora de que la humanidad crezca», afirmó.

"Debemos limitar el aumento de las temperaturas, cuyos espantosos efectos fueron visibles incluso este verano" (Foto AFP)«Debemos limitar el aumento de las temperaturas, cuyos espantosos efectos fueron visibles incluso este verano» (Foto AFP)

«En palabras del filósofo de Oxford Toby Ord, tenemos la edad suficiente para meternos en serios problemas. Todavía nos aferramos con parte de nuestra mente a la creencia infantil de que el mundo fue hecho para nuestra gratificación y placer y combinamos este narcisismo con la asunción de nuestra propia inmortalidad», agregó.

Según el premier británico, «creemos que alguien más limpiará el lío que hacemos, porque eso es lo que siempre ha hecho alguien más».

«Ensuciamos nuestros hábitats una y otra vez con el razonamiento inductivo de que nos hemos salido con la nuestra hasta ahora y por lo tanto, nos saldremos con la nuestra nuevamente», prosiguió.

«Por lo que no estamos haciendo ahora tendremos desertificación, sequías, pérdidas de cosechas y desplazamientos masivos de la humanidad»BORIS JOHNSON
Johnson pidió entonces demostrar en la cumbre climática «que somos capaces de aprender, madurar y finalmente asumir la responsabilidad de la destrucción que estamos infligiendo, no solo a nuestro planeta sino a nosotros mismos».

Consideró que el mundo debe unirse y demostrar que tenemos la madurez y la sabiduría para actuar porque tenemos las herramientas para una revolución industrial verde, pero el tiempo es desesperadamente corto.

«El planeta esta preciosa esfera azul con su corteza de cáscara de huevo y su atmósfera, no es un juguete indestructible, un mameluco de plástico inflable contra el que podemos lanzarnos a gusto», subrayó.

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