21 de mayo de 2026

Según informe, un Salario Mínimo cubre solo el 20% de la canasta familiar

Pese a los optimistas discursos del Gobierno sobre un aumento del salario en términos reales, la realidad muestra una situación alarmante: el poder adquisitivo de los trabajadores sigue sin recomponerse y está muy lejos de los niveles que se registraban en noviembre de 2023.

Según un informe de la Junta Interna de ATE–INDEC, los datos son reveladores: en septiembre de 2024, una familia tipo necesitó más de $1.514.000 para cubrir sus necesidades básicas.

Con un Salario Mínimo Vital y Móvil establecido por el Gobierno en $286.056,50, se concluye que un trabajador que percibe este salario solo puede cubrir el 18,9% de lo que requiere una familia compuesta por dos adultos y dos hijos en edad escolar. Para desglosar estas cifras, se estima que se necesitan $516.267 para adquirir una Canasta Alimentaria Mínima y $952.722 para acceder a otros bienes y servicios esenciales.

El informe de ATE-INDEC también critica las celebraciones del presidente Javier Milei tras la divulgación del último índice de inflación. «Frente al 3,5% de variación del IPC, el gobierno no tiene nada que festejar», argumentan. El descenso del consumo entre la población es consecuencia de la caída del poder de compra, que ha llevado a que gran parte de la sociedad se encuentre por debajo de la línea de pobreza, una situación que debería alarmar a quienes lideran los gremios y centrales obreras.

Los trabajadores de ATE-INDEC destacan que la falta de compensación por la pérdida de ingresos, sumada a la ausencia de una discusión paritaria justa, ha profundizado el ajuste sobre la clase trabajadora, tanto en el sector formal como en el informal.

Además, un informe de la Universidad Católica Argentina (UCA) confirma esta crítica, revelando un incremento significativo de la desigualdad y una pronunciada caída del poder adquisitivo de los salarios, especialmente en los sectores más vulnerables. Según el estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina, los salarios han perdido un 11% de su capacidad de compra entre el segundo trimestre de 2023 y el mismo período de 2024.

La investigación también señala que la pérdida de capacidad de consumo, en un contexto de alta inflación, se ha visto agravada por la falta de mejoras en los ingresos y el acelerado aumento de precios. Esto ha llevado a un empobrecimiento generalizado de la población en el último año, afectando desproporcionadamente a los que menos ganan.

A precios constantes, calculando el valor del peso según su nivel en el primer trimestre de 2024, se evidencia que los ingresos de los trabajadores han disminuido un 12%, pasando de un promedio de $330.658 en el segundo trimestre de 2023 a $289.562 en el mismo período de 2024. Este escenario pone de manifiesto que los ajustes, ya sea a través de paritarias u otros mecanismos, han resultado insuficientes para contrarrestar el aumento de precios de bienes y servicios esenciales, perpetuando así la pérdida del poder adquisitivo.

La situación actual exige una reflexión profunda sobre las políticas económicas implementadas y una urgente acción por parte del Gobierno para abordar la crisis que enfrenta la clase trabajadora. La disparidad entre los salarios y las necesidades básicas plantea un reto que no puede ser ignorado, y que demanda soluciones efectivas y equitativas para la recuperación del bienestar de todos los argentinos.

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