Se regalan ATN: Milei busca en las provincias el aire que perdió en Buenos Aires
Concluida la contienda electoral en la provincia de Buenos Aires, donde Axel Kicillof se impuso con claridad y el oficialismo sufrió un fuerte revés, el gobierno de Javier Milei comienza a jugarse a todo o nada en el camino hacia octubre.

La derrota bonaerense, considerada estratégica, obliga a la Casa Rosada a recalcular sus movimientos: aunque confían en recuperar algunos puntos en el distrito más poblado del país, las cuentas indican que no alcanzaría para revertir el resultado adverso.
En este contexto, el Ejecutivo reactivó el diálogo con gobernadores aliados y también con mandatarios peronistas de Tucumán, Catamarca y Salta. Según trascendió en los pasillos de la Rosada, la negociación incluye el ofrecimiento de jugosos Aportes del Tesoro Nacional (ATN), con la mira puesta en provincias como Santa Fe y Córdoba.
El objetivo: lograr triunfos contundentes en esos territorios para compensar lo que parece ser una segunda derrota inevitable en Buenos Aires.
El tablero provincial también suma tensión. En Santiago del Estero, las encuestas marcan como favorita a la fórmula Elías Suárez-Carlos Silva Neder, que superaría el 52% de los votos, mientras que Alejandro Parnás quedaría relegado al segundo lugar, según la Consultora Polites.
Para la Cámara alta, Gerardo Zamora aparece como ganador indiscutido, seguido por Facundo Pérez Carletti y Emilio “Pichón” Neder.
Sin embargo, en las últimas horas circuló un relevamiento no oficial, realizado cara a cara con votantes, que sugiere un resultado más ajustado de lo previsto, en la cetegoria a gobernador entre el Frente Cívico y Despierta Santiago.
La estrategia nacional de Milei refleja una paradoja: mientras promete un cambio radical en el discurso público, recurre a viejas prácticas de la política tradicional —negociaciones territoriales, transferencias discrecionales de fondos y acuerdos puntuales— para sostener su proyecto. La apuesta es riesgosa: si los recursos no alcanzan para garantizar apoyos y victorias provinciales, el oficialismo podría quedar atrapado en un escenario de doble derrota que debilite su poder de negociación en el Congreso y en la calle.
Octubre se perfila, así, como una instancia decisiva. Las encuestas se multiplican y marcan tendencias, pero será el voto ciudadano el que defina si el giro táctico de Milei logra contener la sangría política o si, por el contrario, se profundiza la fragilidad de su gobierno.
