Se inauguró la Casa Dignamente: única en Argentina para infancias en riesgo
La Fundación Dignamente, organización que trabaja para el cuidado de las infancias vulnerables, inauguró la Casa Dignamente, el primer espacio seguro en Argentina que recupera la salud de niños y niñas en riesgo nutricional y/o social, a través de la educación vivencial 24/7 de sus cuidadores principales, durante un tiempo determinado.

“La educación sana” -o cura- bien podría ser el eslogan de este mega proyecto que hoy es realidad. La idea surge por la experiencia propia del trabajo de Dignamente, a partir del que identificaron que algunas familias conviven con experiencias estresantes que impiden que los niños y niñas tengan entornos seguros en los que crecer y aprender, como asítambién adultos con pocas herramientas para garantizar los cuidados básicos de sus hijos o menores a cargo. Entonces, la fundación puso manos a la obra para dar una respuesta concreta a esta necesidad.
La ciencia es clara: las condiciones en la que se encuentra el adulto responsable y el entorno son determinantes para el desarrollo saludable de las infancias. Experiencias adversas en la infancia como la malnutrición, el maltrato, los abusos, la violencia intrafamiliar o la precarización de la vivienda, entre otras situaciones, provocan niveles de estrés perjudiciales para los niños y niñas que pueden alterar el desarrollo saludable y tener consecuencias de por vida.
Cuando las respuestas de los adultos ante estas situaciones no son confiables, son inapropiadas o simplemente están ausentes, los circuitos cerebrales en desarrollo de las infancias se ven afectados y esto repercute en la forma en que los niños y niñas aprenden, resuelven problemas y se relacionan con los demás.
“La Casa Dignamente nace para brindar un espacio con relaciones seguras, estables y enriquecedoras en la cual, a través de la educación de la mamá y/o cuidador principal, se podrá apagar la maquinaria del estrés tóxico del cuerpo de un bebé, niño, niña o mamá embarazada. Aquí la educación realmente sana”, explica Heriberto Roccia, director ejecutivo de Fundación Dignamente.
“Esta Casa es única porque la educación que se brinda a la mamá o cuidador es 100% práctica. Va a aprender a bañar a su hijo, bañándolo. Aprenderá a cocinar saludablemente, cocinando saludablemente”, explica Sol Scheurer, directora de la Casa Dignamente. Y agrega que esta educación vivencial 24/7 es facilitada por educadoras entrenadas, para acompañar el proceso de aprendizaje que puede durar entre 3 y 12 meses, junto a un equipo de psicólogos, médicos, nutricionistas, trabajadores sociales, entre otras profesiones.
Mientras dure la permanencia en la Casa Dignamente, se trabaja para disminuir los factores de riesgo del hogar de origen de la familia, para que al momento del regreso, cuente con las necesidades básicas de cuidado y protección.

Para concretar un proyecto de tal magnitud se necesita de un sólido liderazgo que sea capaz de aunar esfuerzos entre distintos actores de la sociedad por un interés en común. Quizás este sea el mayor mérito para que la Casa Dignamente hoy sea una realidad, ya que su funcionamiento es posible gracias al Gobierno de la provincia de Santiago del Estero, la Municipalidad de Quimilí, el Obispado de Añatuya, la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y familia, el empresariado, el hospital, las escuelas, y personas de buena voluntad que creen en lo mismo que Dignamente: “un país próspero se construye con infancias felices”.
Palabra oficial
Natividad Nassif, Ministra de Salud de Santiago del Estero, en representación del gobernador de la provincia, destacó la labor conjunta de las áreas para el desarrollo de este espacio.
“Esta es una obra donde hay vocación y decisión de poder hacer, pero también hay mucho corazón y mucha fe, de que con nuestras propias capacidades, podemos transformar para bien, no solo lo nuestro sino lo de los otros. Y eso es necesario. Multiplicar muchas acciones, para producir cambios que hoy la sociedad está necesitando”.
Además resaltó el trabajo de la Fundación Dignamente, que como una ONG y desde la sociedad civil, pudo tomar la decisión de apropiarse de este espacio y trabajar en este territorio de ruralidad. “Ellos lo hacen todos los días, para que uno pueda ver aquellas situaciones difíciles, transformarse en situaciones fáciles y resueltas. Es un trabajo sustentable, sino no hubiera habido este crecimiento. Gente que aporta sus tiempos personales y logra generar una sinergia, como equipo”.
También agregó que esta es una de las enseñanzas que dejó la pandemia, un tiempo que a pesar de ser difícil y doloroso, permitió al Gobierno de Santiago del Estero, salir adelante “conteniendo todas las necesidades que diariamente, se ponían en nuestro camino. Y lo hemos logrado trabajando en forma articulada, conformando un todo en el que cada una de las partes compartía el objetivo del todo”.
Finalmente, compartió una reflexión con los presentes en la inauguración: “Si uno no mira el futuro en cada niño que nos detiene para ayudarlo, no podríamos pensar en que vendrán tiempos mejores. Si no hay una niñez con bienestar, no puede haber un futuro con bienestar. Entonces, apostar por los niños y las mujeres en situación de vulnerabilidad hoy es nuestro gran desafío. Y si entre todos generamos esta red fuerte, es posible hacerlo”.

Por su parte, la Subsecretaria de Niñez, Adolescencia y Familia, de Santiago del Estero, Claudia Juárez, resaltó: “Es importante remarcar lo que se puede hacer cuando nos aliamos y la intersectorialidad se pone de manifiesto en cada una de las acciones. Este “poner el corazón” tiene que venir de todos lados. Desde el Estado, las ONG, los empresarios, el Gobierno Municipal, y el obispado, que ha cedido este lugar. Todos poniendo un poquito, se puede llegar”.
“Me gustaría remarcar la importancia de esta Casa, si pensamos en la cuestión nutricional, tan importante para nuestros niños, desde pequeños. Aquello que no logramos imprimir en las primeras etapas de vida del ser humano, no se imprime más. Perdemos un tiempo muy valioso. No solo a nivel cerebral, que muchas veces es lo que nos preocupa. ¨Estar bien alimentados para ser inteligentes y tener todas las potencialidades para desarrollarnos¨, decimos muchas veces”, destaca Juárez.
“Como psicóloga, pienso en lo que esa alimentación y ese vínculo generan. Un vínculo que debemos sostener, y que además, como organismo de niñez, tenemos la obligación de reforzar, con todos los actores sociales que quieran sumarse a poner su corazón. Nuestra ley nos marca el fortalecimiento familiar. Y para eso debemos poner el foco de las intervenciones del Estado, en sostener, acompañar y enseñar a esa familia, que es fundamental para que en el futuro ese niño pueda desarrollar y ser partícipe de todos sus derechos”, agrega.
Concluye Heriberto Roccia: “Si bien la inauguración es un gran logro, necesitamos la ayuda de más personas que sean parte de esta obra, desde Dignamente nos comprometemos a que así lo sientan”.
Acerca de Fundación Dignamente
Fundación Dignamente trabaja para que los niños y niñas tengan entornos seguros en los que crecer y aprender, vivan una infancia digna y feliz, y así construir una sociedad más próspera.
Trabaja en contextos de alta vulnerabilidad social, cuidando este período crítico de desarrollo a través de escuelas, donde se estimulan los primeros años de vida y se educa a familias con herramientas básicas para la vida, en centros de salud que tratan experiencias adversas como la malnutrición, violencia, adicciones; y su nueva Casa Dignamente.
Está presente en las provincias de Santiago del Estero y Córdoba.
Para ser parte, puede ingresar a www.dignamente.org y donar desde $250 pesos por mes.
Por más información, visite www.dignamente.org
Redes sociales: Instagram, Facebook y twitter: @dignamenteok
