21 de mayo de 2026

Sáenz, en línea con Milei: Apoya a la reforma migratoria

El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, volvió a evidenciar su alineamiento con la Casa Rosada al anunciar su respaldo a la reforma migratoria impulsada por el gobierno de Javier Milei y, especialmente, al colaborar con la revisión de los planes sociales otorgados por la ANSES a extranjeros que no residen en el país. Bajo el argumento de “defender los intereses de los argentinos”,

Sáenz acompaña una estrategia oficialista que busca reforzar el discurso de orden, ajuste y recorte del gasto público.

“Insistimos en la necesidad de dar de baja los planes sociales de ANSES a aquellos extranjeros que los cobran sin vivir en nuestro país”, expresó el mandatario provincial en un mensaje difundido a través de las redes oficiales, que rápidamente fue replicado y celebrado por el presidente Milei.

Más allá de su apariencia técnica, la medida encierra un claro posicionamiento ideológico: restringir derechos sociales con base en criterios de nacionalidad y residencia, en línea con la doctrina de “prioridad nacional” que impulsa el oficialismo.

Lo que se presenta como eficiencia administrativa y lucha contra supuestos abusos, podría derivar en la estigmatización de comunidades migrantes y el debilitamiento del sistema de protección social.

El respaldo explícito de Sáenz a la reforma migratoria de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, refuerza esta perspectiva. “Venimos pidiendo esta reforma desde que asumí como gobernador, por ser una provincia con pasos internacionales”, argumentó, sin ofrecer datos concretos sobre el impacto real de los planes sociales en la frontera o evidencias que sustenten la narrativa del «aprovechamiento» por parte de extranjeros.

El giro discursivo del gobernador, que se define como peronista independiente, revela también la progresiva confluencia de sectores provinciales con la agenda nacional libertaria. En lugar de representar una mirada federal o moderadora frente al ajuste, Sáenz opta por ser funcional a un proyecto centralista y restrictivo en derechos.

Esta declaración política ocurre en un contexto de profundización del ajuste social, donde el Gobierno nacional ha recortado programas, reducido partidas a provincias y tensionado con gobernadores de distinto signo político. Paradójicamente, Sáenz respalda la lógica de recorte mientras su provincia enfrenta altos índices de pobreza estructural y una demanda social creciente.

El mensaje es claro: alinearse con el poder central garantiza visibilidad y respaldo político, aunque el costo sea una mayor exclusión social y la validación de discursos que criminalizan la pobreza y la migración. En definitiva, el apoyo del gobernador de Salta no es solo administrativo, sino ideológico. Y, como tal, merece un análisis crítico sobre qué intereses realmente se están defendiendo.

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