Rusia asume control temporal sobre filiales occidentales, incluyendo a Nestlé y Auchan
La tendencia de Moscú a intervenir y administrar empresas extranjeras en su territorio refleja un panorama complicado para las compañías occidentales en Rusia, muchas de las cuales han optado por retirarse o limitar su presencia en un entorno cada vez más regulado y hostil.

El gobierno ruso ha tomado el control provisional de varias empresas extranjeras en su territorio, entre ellas filiales de Nestlé y Auchan, en medio de las tensiones con Occidente. La medida, que afecta a 16 compañías, fue anunciada mediante un decreto presidencial y pone en manos de una firma local poco conocida, L.E.V. Management, la administración de estos activos.
El pasado jueves, el presidente Vladimir Putin firmó una orden que permite al Estado gestionar parcialmente los negocios en Rusia de ciertos grupos internacionales considerados hostiles por las autoridades, en un contexto de sanciones y confrontación por la guerra en Ucrania. En palabras del portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, esta acción responde a la participación activa de estos países en operativos militares contra Rusia.
Entre las empresas afectadas se encuentran unidades de Nestlé en Rusia, representantes de Auchan y varias entidades de logística y retail, como Lemana Pro, que opera tiendas de bricolaje bajo la marca Leroy Merlin en el país. Hasta ahora, las compañías occidentales han limitado sus operaciones o replegado sus inversiones desde el inicio del conflicto en 2022, aunque algunos activos siguen funcionando bajo permisos especiales y con administraciones temporales.
Senadores rusos y abogados locales aseguran que, en términos formales, no se ha producido una confiscación ni una transferencia de propiedad definitiva, pero la historia reciente indica que estas medidas podrían abrir paso a futuras ventas o transferencias a empresarios rusos. La firma L.E.V. Management, creada en octubre de 2024 y sin registros públicos de sus accionistas, también ha sido objeto de atención por su supuesto vínculo con un alto funcionario de las fuerzas de seguridad rusas.
Mientras tanto, empresas como Nestlé y Auchan han declarado que continúan operando con normalidad en sus sucursales rusas, aunque han suspendido actividades consideradas no esenciales. Nestlé, que emplea a cerca de 7.000 personas en Rusia y posee varias fábricas, indicó que está evaluando la situación y cómo proceder, esperando proteger sus derechos y asegurar la continuidad operativa.
Expertos como Jean-Philippe Bertschy, del banco suizo Vontobel, consideran que el impacto financiero de esta intervención será limitado para Nestlé, dado que Rusia representa solo una mínima parte de sus ventas globales. Por su parte, Auchan mantiene abiertas sus tiendas y línea de comercio electrónico, con alrededor de 30.000 empleados en el país.
Otra compañía afectada, Lemana Pro, que surgió tras la reestructuración del negocio ruso de Leroy Merlin en 2023, continúa operando con normalidad según su versión, a la espera de nuevas directrices oficiales. La situación recuerda la controlada adquisición del negocio ruso de Danone en 2023, que terminó con la venta del activo a un comprador local tras una serie de circunstancias similares.
