Reforma laboral: Bullrich admitió posibles cambios en licencias por enfermedad en medio de críticas y polémica
La dirigente de Javier Milei señaló que se buscará contemplar situaciones “severas, degenerativas o irrecuperables” para que, bajo “corroboración concreta y fehaciente”, esos trabajadores perciban el 100% de sus haberes.

La senadora Patricia Bullrich adelantó que el oficialismo analiza introducir modificaciones en el artículo de la reforma laboral que prevé el pago del 50% del salario en determinados casos de licencia por enfermedad.
El planteo surge tras el rechazo que generó la redacción original del artículo, que establece un recorte salarial en casos de ausentismo por enfermedad. Bullrich defendió la medida al sostener que existe “una mafia de los certificados médicos” y justificó el descuento al afirmar que responde a la proliferación de “certificados truchos”. Según su postura, el esquema busca desalentar abusos y reducir el ausentismo laboral.
Como ejemplo, mencionó supuestos casos de licencias prolongadas por lesiones menores y aseguró que el ausentismo en el sector privado alcanza el 15%. “Si te querés hacer el vivo, vas a cobrar el 50% del salario”, advirtió en declaraciones televisivas, donde también apuntó contra lo que definió como “un exceso” de licencias psiquiátricas.
Sin embargo, la discusión excede el problema del fraude individual y abre interrogantes sobre el equilibrio entre control y protección de derechos laborales. Especialistas advierten que un esquema que penaliza de manera generalizada las licencias médicas podría generar conflictos judiciales y trasladar la carga de la prueba al trabajador, especialmente en enfermedades de difícil diagnóstico o en trastornos de salud mental.
Bullrich reconoció que el oficialismo aún no definió el mecanismo para introducir los cambios: podrían hacerlo en la Cámara de Diputados, vía reglamentación o incluso mediante una nueva ley complementaria. “Le vamos a buscar la forma, pero bien cerrado”, sostuvo, dejando en evidencia que la redacción original dejó flancos abiertos.
La senadora también rechazó que el artículo se haya incorporado a último momento y aseguró que fue informado y debatido previamente con los bloques aliados en el Senado. No obstante, la controversia revela tensiones dentro y fuera del Congreso y vuelve a colocar a la reforma laboral en el centro de una discusión más amplia: hasta qué punto la estrategia oficial para reducir costos y combatir abusos puede afectar garantías básicas en materia de salud y empleo.
