Recuperan teléfonos vinculados con hechos delictivos, uno de ellos es muy costoso
La rápida intervención y labor investigativa del personal de la Comisaría Comunitaria N°7 permitió recuperar dos teléfonos celulares que estarían vinculados a sendos hechos delictivos. El primero de los dispositivos recuperados había sido sustraído del interior de un automóvil y estaría valuado en casi un millón de pesos, mientras que el segundo, fue olvidado en un local comercial y un desconocido se apoderó del mismo.

En el primero de los casos, las pesquisas policiales condujeron a los investigadores a un domicilio del barrio Siglo XX, ya que el damnificado habría puesto en conocimiento que el dispositivo, un iPhone modelo 14 Pro Max, tenía una aplicación que indicaba su localización en tiempo real.
En el sitio indicado, los sabuesos golpearon a la puerta de calle de la vivienda, siendo atendidos por un joven de 20 años quien hizo entrega voluntaria del teléfono. Ante esta circunstancia, se procedió en consecuencia, pero el propietario del teléfono se negó a presentar una denuncia formal indicando que solamente deseaba recuperar el dispositivo, principalmente porque el mismo contenía documentación importante.
Asimismo, el hombre de 30 años, informó que durante la siesta, había estacionado su automóvil Renault Clio en inmediaciones del predio deportivo “Solares del Sur”. Al regresar, descubrió que desconocidos habían forzado la puerta del vehículo y sustraído su iPhone modelo 14 Pro Max, valuado en 950 dólares norteamericanos o su equivalente en pesos argentinos de casi un millón ($860,459.65) razón por la cual decidió llamar a la Policía.
En el segundo de los hechos, una mujer de 63 años informó que había olvidado su teléfono celular Samsung modelo SM-A127M, de color oscuro, en un canasto de un centro de compras, motivo por el cual, los efectivos se dirigieron al local comercial y solicitaron observar las cámaras de seguridad.
Tras el procedimiento, observaron como un hombre se apoderaba del dispositivo y tras identificarlo, los oficiales se dirigieron a una vivienda del Barrio Jerarquizado Municipal, donde entrevistaron a un hombre de 41 años, quien entregó voluntariamente el aparato.
La propietaria reconoció como suyo el teléfono y optó por no formalizar denuncia alguna. La fiscal Malachevsky fue informada de las actuaciones policiales y en ambos casos ordenó que se realizaran las actas de reconocimiento y entrega de los dispositivos a sus dueños.
