14 de junio de 2026

Recortes nacionales paralizan la Ruta 40 en San Juan y dejan a 95 trabajadores en la calle

La paralización dejó sin empleo a 95 trabajadores de la construcción y pone en riesgo un proyecto clave para la conectividad regional y el desarrollo económico del sur de la provincia.

La suspensión de los trabajos en el tramo Cochagual–Tres Esquinas de la Ruta 40 Sur, en San Juan, evidencia las consecuencias directas de los ajustes en el presupuesto nacional sobre la obra pública.

La obra, que estaba a cargo de una Unión Transitoria de Empresas (UTE) formada por Construcciones Ivica, Antonio Dumandzic S.A. y Semisa Infraestructura S.A., se detuvo luego de que las compañías confirmaran que el Estado nacional había dejado de cumplir con los pagos pendientes, lo que interrumpió la cadena de salarios y generó los despidos.

Alberto Tobares, referente de la UOCRA en San Juan, señaló que los certificados de obra adeudados datan de septiembre pasado y que, sin financiamiento, “no es posible sostener a los trabajadores ni continuar con los trabajos”. El sindicato anunció gestiones ante el Gobierno nacional para destrabar los pagos y reactivar el proyecto.

La obra, financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), había sido reactivada en junio de 2024 tras largas negociaciones entre autoridades provinciales y nacionales, pero el avance ha sido lento: después de más de dos años y medio desde su inicio, solo se ha completado un 8% de los 27 kilómetros del tramo que busca transformar esa sección de la Ruta 40 en autopista.

El impacto va más allá del empleo: el retraso amenaza la conectividad entre el sur de San Juan y Mendoza y evidencia cómo la reducción del gasto en infraestructura compromete proyectos estratégicos para el desarrollo regional. Históricamente, la obra pública ha sido un motor clave de empleo local, y su recorte expone la fragilidad del sector frente a decisiones presupuestarias nacionales.

Mientras tanto, trabajadores y autoridades locales reclaman soluciones urgentes para retomar las obras y evitar la pérdida de más puestos de trabajo, en un contexto económico que continúa siendo incierto y desafiante para la construcción en Argentina.

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