Protestan en El Salvador contra la minería con un «plantón por la vida»
La manifestación, que buscaba mostrar el rechazo a los proyectos mineros que amenazan el medio ambiente, convocó a personas de diferentes sectores de la sociedad.

Ciudadanos salvadoreños, en su mayoría jóvenes y familias, se reunieron este lunes en la entrada principal de la Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES) para participar en un «plantón por la vida», convocado en contra de la aprobación de la Ley de Minería por parte de la Asamblea Legislativa.
Ingrid Escobar, madre de dos hijos, fue una de las asistentes. «Mis hijos, como jóvenes, ya entienden los peligros de la minería. Un gramo de cianuro puede matar a varias personas que consuman agua contaminada», afirmó. Escobar resaltó que, aunque era la primera vez que participaba en una protesta de este tipo, se unió porque los jóvenes convocantes son los más afectados por las decisiones tomadas hoy.
Geraldina Alfaro, otra manifestante, subrayó la importancia de la unidad nacional para frenar proyectos que afecten a las mayorías. «No todo es cianuro, aquí también hay pobreza y descontento», comentó, haciendo un llamado a la educación y la lectura para contrarrestar la desinformación.
Videlina Morales, líder comunitaria y defensora de los derechos ambientales en las comunidades de Cabañas, recordó que llevan más de 20 años luchando contra la minería. «Decimos no a la minería, sí a la vida», expresó, celebrando la participación juvenil que revivió la lucha en las calles que años atrás logró la moratoria a la minería en el país.
El evento también contó con la participación de artistas como Alexa Evangelista, una destacada artista drag que, mediante una performance, dramatizó «la muerte de la constitución», representando la pérdida del Estado de derecho en El Salvador. Evangelista criticó las decisiones arbitrarias de las instituciones gubernamentales y resaltó la importancia de la expresión artística para visibilizar las violaciones de derechos humanos y la opresión en el país.
Además, estudiantes de la Universidad de El Salvador se unieron a la manifestación y lanzaron un llamado de alerta: «Los posicionamientos tibios no son válidos. Despertemos, después puede ser tarde», expresó un representante estudiantil, invitando a sus compañeros a movilizarse ante la inminente amenaza de la minería.
El «plantón por la vida» se convirtió en un espacio de convivencia donde la música, el baile y el arte fueron herramientas para fortalecer el mensaje de rechazo a la minería. Los manifestantes también hicieron ruido con cacerolas y otros objetos, en un claro símbolo de protesta en defensa de la vida y el medio ambiente.
Esta movilización se suma a la creciente oposición que está tomando fuerza en El Salvador, donde sectores de la sociedad se muestran decididos a frenar la minería en el país debido a sus efectos devastadores para la naturaleza y la salud humana.
