26 de abril de 2026

Policías loretanos secuestraron una carabina calibre 22 con un silenciador casero

La Policía interceptó un vehículo en el cual viajaban cuatro sujetos, a quienes se les incautó un arma con una curiosa modificación “casera”: un supresor del sonido del disparo. Ahora, la Justicia deberá determinar las razones por las cuales el implemento estaba en poder de los mencionados y el fin que se le daría, ya que se trata de material de uso prohibido.

La División Prevención del Departamento de Seguridad Ciudadana N°9 de Loreto tomó conocimiento, a través de una comunicación radial del Personal de investigaciones, sobre un automóvil Volkswagen Voyage verde que había salido de la ciudad de Atamisqui, presumiblemente con dirección hacia Loreto y en cuyo interior había armas de fuego.

Ante la alerta, se montó un operativo policial en el ingreso sur de la ciudad y se logró detener el vehículo en cuestión en la intersección Raúl Alfonsín y Alberti.

El automóvil era conducido por un hombre de 33 años, quien viajaba acompañado por otras tres personas, quienes al momento de ser identificados se mostraron nerviosos y uno de los ocupantes del rodado se mostró alternado por el procedimiento y descendió de forma impulsiva del vehículo pidiendo explicaciones.

Tras una breve explicación a la negativa inicial y superado el momento de tensión, se realizó la inspección de rutina. Cuando el conductor abrió voluntariamente el baúl del automóvil, se encontró debajo de la alfombra y disimulada debajo de la rueda de auxilio, una carabina calibre 22 de color negro.

Los efectivos también encontraron un silenciador de fabricación casera, que consta de un tubo con una serie de divisiones internas y recubierto con cinta aisladora negra. Este artículo se encaja en el extremo del cañón del arma de fuego y sirve para eliminar el sonido que produce la liberación de los gases en expansión al momento del disparo.

Su uso está prohibido por la ANMAC (Agencia Nacional de Materiales Controlados) razón más que suficiente para que la Justicia inicie averiguaciones para determinar los motivos por los que fue fabricado y el uso que le darían sus poseedores.

En el lugar, trabajó personal de la División Criminalística, que realizó los procedimientos de rigor en el lugar. El Fiscal Interviniente dispuso el secuestro del arma y la identificación del conductor, permitiendo que el vehículo continuara su circulación.

Finalmente, se verificaron los datos de los ocupantes y del vehículo a través del sistema Sifcop, que no arrojó novedades y personal de Vial labró las actas de infracción correspondientes en relación con el seguro del vehículo que no se hallaba en regla.

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