Polémica por los dichos de Chilavert en defensa de Prestianni: «Mbappé vive con una travesti, no es normal»
El caso de Prestianni sigue bajo análisis y podría tener derivaciones disciplinarias. Pero más allá de la resolución deportiva, las declaraciones de Chilavert añadieron un nuevo foco de conflicto, desplazando el eje desde lo ocurrido en el césped hacia la responsabilidad de las figuras públicas frente a discursos que hoy son social y normativamente cuestionados.

El cruce entre Gianluca Prestianni y Vinícius Júnior durante el partido entre Real Madrid y Benfica por la UEFA Champions League continúa generando repercusiones, esta vez por las declaraciones de José Luis Chilavert, quien salió en respaldo del joven argentino con expresiones que desataron un fuerte repudio.
El delantero brasileño denunció haber sido víctima de un insulto racista —“mono”, según su versión— lo que motivó la activación del protocolo antirracismo durante el encuentro y abrió una investigación que podría derivar en sanciones disciplinarias. En ese contexto, Chilavert cuestionó la acusación y sostuvo que el primer agravio habría partido de Vinícius, postura que ya generaba controversia por relativizar el eje del conflicto.
Sin embargo, la situación escaló cuando el exarquero apuntó contra Kylian Mbappé, quien había manifestado su apoyo a Vinícius tras el partido. En su intento de desacreditar esa solidaridad, Chilavert recurrió a comentarios sobre la vida privada del delantero francés con expresiones consideradas discriminatorias y ofensivas. Sus palabras provocaron incomodidad en el estudio radial donde era entrevistado y un inmediato rechazo en redes sociales.
El episodio reabre un debate recurrente en el fútbol: los límites del discurso público de exjugadores y referentes, y la persistencia de expresiones racistas y transfóbicas en el ambiente deportivo. Mientras los organismos internacionales refuerzan campañas contra la discriminación, voces como la de Chilavert parecen ir en sentido contrario, apelando a una lógica de “todo vale” dentro del campo de juego.
Además, durante la entrevista el exfutbolista insinuó nuevamente el término denunciado, lo que profundizó la polémica. En su argumentación final, sostuvo que el fútbol históricamente fue un espacio donde los jugadores “se decían de todo” sin consecuencias, relativizando así los protocolos vigentes y el cambio cultural impulsado por federaciones y clubes.
