Petro cruzó a Milei: “No se quiebre Argentina, más carne de res fina a los argentinos”
El intercambio en redes entre el presidente colombiano Gustavo Petro y su par argentino Javier Milei dejó al descubierto algo más que una disputa ideológica: puso en primer plano el deterioro del consumo en Argentina, con la carne vacuna cada vez más lejos del alcance de amplios sectores.

La polémica se desató luego de que Milei retomara en redes sociales un mensaje del escritor chileno Axel Kaiser, en el que se criticaba al alcalde de Nueva York. En ese marco, el mandatario argentino volvió a apuntar contra referentes de izquierda, en una línea discursiva que prioriza la confrontación política incluso en medio de tensiones económicas internas.

La respuesta de Petro no tardó en llegar y, con tono irónico, apuntó directamente al impacto social del ajuste: pidió que “no se quiebre Argentina” y reclamó que los argentinos puedan acceder nuevamente a carne vacuna. Más allá del tono, el mensaje tocó un punto sensible: la pérdida de poder adquisitivo y su reflejo en los hábitos de consumo.
En los últimos días, la discusión sobre el precio de la carne sumó un dato inusual: la aparición de carne de burro en algunas carnicerías como alternativa más económica. El fenómeno, marginal hasta hace poco, comienza a ganar visibilidad como síntoma de una demanda retraída, donde los consumidores buscan opciones más baratas frente a ingresos deteriorados.
La carne vacuna, históricamente central en la dieta argentina, enfrenta así una barrera creciente de acceso. Con precios que se alejan de los salarios y un consumo en retroceso, el mercado muestra señales de segmentación y sustitución que reflejan el impacto más amplio de la política económica.
En este contexto, el cruce entre mandatarios funciona como un disparador, pero también como un espejo: detrás de la discusión en redes emerge una realidad marcada por la caída del poder de compra y la reconfiguración forzada del consumo básico.
