Occhiato defendió a Luzu TV y rechazó las versiones sobre una fuga de anunciantes
Desde Estados Unidos, donde participa de la cobertura del Mundial 2026, el conductor y empresario realizó un descargo con el objetivo de cerrar una crisis que golpeó la credibilidad de la plataforma de streaming y derivó en cambios internos dentro del equipo responsable del contenido cuestionado.

Luego de varios días de silencio y en medio de una fuerte controversia que trascendió las fronteras argentinas, Nicolás Occhiato decidió asumir públicamente el rol de máxima autoridad de Luzu TV para responder a las críticas generadas por la difusión de una información errónea relacionada con la salud del padre de Lionel Messi.
Lejos de esquivar la polémica, Occhiato reconoció que debió tomar decisiones como responsable del canal y admitió que conducir una estructura mediática implica asumir costos cuando ocurren errores. Sin embargo, buscó encuadrar el episodio como una equivocación involuntaria y no como una acción malintencionada.
“El error existió, pero fue un error humano”, fue el mensaje que atravesó buena parte de su intervención. Según explicó, la situación fue aclarada con las personas involucradas y las disculpas correspondientes ya fueron presentadas.
No obstante, el foco principal de su descargo estuvo puesto en otro aspecto: las versiones que comenzaron a circular tras el escándalo y que hablaban de una supuesta crisis comercial dentro de Luzu TV. En ese sentido, el creador de contenidos cuestionó duramente a quienes difundieron información sobre una presunta retirada de patrocinadores y una afectación económica de la empresa.
Occhiato negó de manera categórica que las marcas hayan abandonado el proyecto y aseguró que la cobertura prevista para el Mundial continúa sin modificaciones. Con esa aclaración buscó despejar uno de los rumores que más fuerza cobró en redes sociales y medios digitales durante los últimos días.
El episodio volvió a poner sobre la mesa un debate cada vez más frecuente en el universo del streaming: los riesgos de la inmediatez informativa y la necesidad de fortalecer los mecanismos de verificación en plataformas que compiten minuto a minuto por la atención del público.
Aunque el conductor intentó dar por superado el conflicto, el caso dejó expuesta la fragilidad que puede generar un error periodístico en un ecosistema donde la información circula a gran velocidad y donde una noticia falsa puede provocar consecuencias reputacionales de gran magnitud.
Para cerrar su mensaje, Occhiato apeló al respaldo de la audiencia que acompaña diariamente a Luzu TV y sostuvo que la comunidad comprendió que se trató de una equivocación sin mala intención. Con esa defensa, buscó poner punto final a una de las crisis comunicacionales más importantes que atravesó la plataforma desde su creación.
