Noviembre marcó un quiebre en el consumo: las ventas en supermercados cayeron 3,8%
Los datos de noviembre refuerzan la señal de un consumo presionado, con ventas reales en retroceso, facturación sostenida por precios y un mercado interno que enfrenta crecientes dificultades para recuperar dinamismo.

El consumo masivo volvió a dar señales de fragilidad hacia el cierre de 2025. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), las ventas en supermercados registraron en noviembre una caída del 3,8% respecto de octubre y un retroceso interanual del 2,8%, marcando el peor desempeño mensual desde 2023.
La contracción también alcanzó a los autoservicios mayoristas y a los centros de compras, lo que refuerza la lectura de un enfriamiento generalizado de la actividad comercial.
De acuerdo con el informe oficial, el índice de ventas totales a precios constantes mostró en noviembre de 2025 una disminución del 2,8% frente al mismo mes del año anterior. No obstante, el acumulado de los primeros once meses del año todavía conserva una variación positiva del 2,2% interanual, lo que sugiere que la caída se concentra en la segunda mitad del año y pone en duda la sostenibilidad de la recuperación previa.
El deterioro se vuelve más evidente al observar los indicadores de corto plazo. En términos desestacionalizados, las ventas descendieron 3,8% frente a octubre, mientras que la serie tendencia-ciclo registró una baja del 0,3%, un dato que refleja una desaceleración más estructural y no solo un efecto puntual.
En contraste con la caída del volumen vendido, las ventas a precios corrientes alcanzaron en noviembre los 2.211.327,2 millones de pesos, lo que implica un aumento interanual del 21,2%. Esta suba nominal vuelve a poner en evidencia el peso de los precios sobre la facturación y la pérdida de poder de compra, ya que el crecimiento en pesos no se traduce en un mayor nivel de consumo real.
El análisis por rubros refuerza esta dinámica. Los mayores incrementos interanuales a precios corrientes se registraron en carnes (48,3%), alimentos preparados y rotisería (34,7%), otros artículos (31,4%) y panadería (27,4%), categorías fuertemente influenciadas por aumentos de precios y cambios en los hábitos de consumo, más que por un mayor volumen de ventas.
En cuanto al empleo, el sector mostró estabilidad. En noviembre de 2025, el personal ocupado en supermercados ascendió a 98.083 trabajadores, de los cuales 10.900 correspondieron a cargos jerárquicos (11,1%) y 87.183 a cajeros, administrativos y repositores. La ausencia de una caída en el empleo sugiere que, por el momento, el ajuste se concentra en el consumo y no en la dotación de personal.
