20 de mayo de 2026

Netanyahu ordena tomar control de zona de los Altos del Golán tras caída de Assad en Siria

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó el colapso del régimen de Bashar al-Assad en Siria como un «resultado directo» de la campaña militar de Israel contra Irán y su aliado Hezbollah en la región.

Durante una visita a los Altos del Golán, Netanyahu celebró lo que describió como «un día histórico en la historia del Medio Oriente», pero también subrayó la necesidad de tomar medidas inmediatas para salvaguardar la seguridad de Israel.

En una muestra de la creciente preocupación de Israel por la inestabilidad en Siria, Netanyahu ordenó a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) tomar control de la zona de amortiguación que separa los Altos del Golán, territorio ocupado por Israel, del resto de Siria. La medida, aprobada por el gabinete de seguridad israelí, marca la primera vez que tropas israelíes se despliegan de forma permanente en esta zona desde la firma del acuerdo de separación de 1974, que establecía la línea de control entre ambos países. Aunque en el pasado Israel había realizado incursiones temporales en la zona, esta es la primera vez que se ordena su control efectivo.

“La situación en Siria ha cambiado por completo, y no vamos a permitir que ninguna fuerza hostil se establezca en nuestra frontera”, dijo Netanyahu, refiriéndose al vacío de poder dejado por el colapso del régimen de Assad. En los últimos años, Israel había mantenido una postura pragmática hacia el régimen sirio, ofreciendo ocasionalmente asistencia médica a los afectados por la guerra civil, pero evitando atacar directamente al gobierno de Damasco. Sin embargo, la creciente presencia de fuerzas iraníes y de Hezbollah en Siria llevó a Israel a intensificar sus ataques aéreos, especialmente en las líneas de suministro de armas de estos grupos.

El cambio de poder en Siria: preocupaciones y oportunidades para Israel

La caída del régimen de Assad, junto con el avance de los rebeldes en Damasco, ha generado una mezcla de inquietud y optimismo en los círculos políticos israelíes. Si bien los líderes israelíes celebran la pérdida de uno de los principales aliados de Irán en la región, también se enfrentan a una nueva realidad geopolítica en la que Siria, uno de los actores más relevantes del conflicto, está sumida en el caos.

“No sabemos mucho sobre los nuevos gobernantes en Damasco, y eso nos genera incertidumbre”, señaló Boaz Shapira, investigador de la Fundación Alma, un centro de estudios enfocado en la seguridad del norte de Israel. “La situación que conocíamos durante 50 años con el régimen de Assad ha cambiado por completo. Ahora debemos prepararnos para un entorno muy diferente”.

Irán pierde un bastión en Siria, Netanyahu ve un avance estratégico

El cambio de poder en Siria también tiene un impacto directo sobre Irán, que perdió uno de sus principales bastiones en la región. Desde el comienzo de la guerra civil siria en 2011, Teherán había establecido una fuerte presencia militar en Siria, utilizando el país como plataforma para proyectar su influencia en el Levante, especialmente a través de Hezbollah. La caída de Assad supone un golpe significativo para la estrategia regional de Irán, lo que representa una victoria para Israel, que lleva años combatiendo contra las fuerzas respaldadas por Teherán en Gaza y Líbano.

“Este es un avance hacia nuestro objetivo de debilitar la influencia de Irán en la región”, afirmó Netanyahu, al tiempo que destacó que la muerte de figuras clave de Hezbollah, como su líder Hassan Nasrallah, podría ser un paso importante para cambiar el equilibrio de poder en el Medio Oriente.

La intervención israelí en el Golán: un cambio estratégico en la frontera

La decisión de Netanyahu de ordenar el control de la zona de amortiguación en los Altos del Golán no solo refleja la preocupación por los desarrollos en Siria, sino también un cambio estratégico en las políticas de seguridad israelíes. Desde la ocupación israelí de los Altos del Golán en 1967 y su posterior anexión en 1981, la zona ha sido un punto clave en las relaciones entre Israel y Siria. Aunque Israel nunca ha reconocido la soberanía siria sobre el Golán, la presencia de fuerzas de paz de la ONU en la zona de amortiguación había servido como un frágil equilibrio durante casi 50 años.

El control de esta zona no solo es una medida de seguridad para Israel, sino también una declaración política en medio de la incertidumbre sobre quién tomará las riendas en Siria. La transición hacia un nuevo orden en Damasco es incierta, y los líderes israelíes se enfrentan al desafío de ajustar sus estrategias para lidiar con una situación cada vez más volátil en la región.

El futuro de Siria y la región

Aunque la caída de Assad marca un momento decisivo en la historia del conflicto sirio, los líderes israelíes son conscientes de que las consecuencias de este cambio de régimen podrían tener efectos más amplios en el equilibrio de poder regional. Con el vacío de poder en Siria, la pregunta sigue siendo quién será capaz de estabilizar el país y cómo afectará esto a la dinámica de seguridad en el Medio Oriente.

Por ahora, Israel sigue reforzando su presencia en el Golán y monitorea de cerca los desarrollos en Siria, mientras mantiene su política de no permitir que fuerzas hostiles se acerquen a sus fronteras. Sin embargo, la situación sigue siendo altamente impredecible, y las próximas semanas podrían determinar cómo se configura el futuro de Siria y el impacto que tendrá en la seguridad de Israel y la región en su conjunto.

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