Milei ofreció enviar Cascos Blancos a Gaza y profundiza su alineamiento con el Consejo de Paz impulsado por Trump
El eventual envío de Cascos Blancos a Gaza, de concretarse, combinaría cooperación técnica con un mensaje político claro sobre el rumbo de la política exterior argentina.

El presidente Javier Milei anunció en Washington que la Argentina está dispuesta a enviar Cascos Blancos a la Franja de Gaza para colaborar en tareas humanitarias, en el marco del nuevo Consejo de Paz promovido por Donald Trump. El ofrecimiento no solo tiene un componente operativo, sino también un fuerte contenido político y estratégico.
La propuesta se realizó durante la sesión inaugural del organismo, que reúne a más de 40 líderes y representantes internacionales con el objetivo de coordinar un plan de estabilización y reconstrucción para Gaza tras el conflicto con Hamas. En ese contexto, Milei afirmó que el país “está listo para contribuir” en esta etapa inicial y puso a disposición la experiencia de los Cascos Blancos, el cuerpo especializado de asistencia humanitaria dependiente de la Cancillería.
Desde el plano diplomático, el anuncio refuerza el alineamiento de la política exterior argentina con la agenda de Trump, quien elogió públicamente las reformas económicas del Gobierno libertario y calificó a Milei como uno de sus aliados más firmes en la región. La sintonía política quedó expuesta en la cumbre, donde América Latina tuvo una presencia acotada: solo Argentina y Paraguay confirmaron su participación.
El Consejo de Paz —también denominado Junta de Paz— surge como una estructura paralela de coordinación internacional para Gaza, con un rol de supervisión que, según planteó Trump, buscará “fortalecer” el funcionamiento de la Organización de las Naciones Unidas. El exmandatario estadounidense reconoció el “potencial tremendo” del organismo multilateral, aunque cuestionó su desempeño en conflictos recientes y anticipó que buscará dialogar con el secretario general António Guterres.
La iniciativa generó adhesiones y críticas a nivel global. Israel se incorporó recientemente, aunque su primer ministro no participó del encuentro inaugural, mientras que varios países europeos optaron por no integrar el espacio. En ese escenario, la decisión argentina de involucrarse activamente implica asumir un perfil más protagónico en un conflicto de alta sensibilidad geopolítica.
Para Milei, la participación en esta cumbre forma parte de una estrategia más amplia: consolidar su vínculo con Trump y con sectores políticos afines en Estados Unidos, fortalecer el posicionamiento internacional de su gestión y proyectar a la Argentina como un actor dispuesto a intervenir en misiones humanitarias en escenarios complejos.
