26 de octubre de 2026

Milei admitió fallas en su gestión, pero defendió el rumbo económico y aseguró que cumplió sus promesas

Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista con Fernando González, publicada por el medio El Observador en Madrid. Consultado sobre los aspectos de su gestión que no evolucionaron como esperaba, el mandatario admitió que hubo decisiones que podrían haberse planificado o ejecutado mejor.

El presidente Javier Milei reconoció que su administración cometió errores y que algunas decisiones podrían haberse implementado de manera más eficiente. Sin embargo, ratificó su programa económico, reivindicó los resultados alcanzados desde su llegada al poder y sostuvo que las dificultades forman parte de un proceso de transformación estructural.

“Seguro que hay cosas que las podríamos haber hecho mejor o calculado mejor”, reconoció, aunque expresó su deseo de acelerar los tiempos de recuperación económica y de implementación de las reformas.

Milei atribuyó parte de las dificultades de su administración a la falta de mayorías propias en el Congreso. Recordó que asumió la Presidencia con una representación parlamentaria reducida y señaló que, si bien su espacio mejoró su posición legislativa, todavía depende de acuerdos para avanzar con determinadas iniciativas.

En ese contexto, consideró que los errores son inevitables en una gestión que busca modificar de manera profunda el funcionamiento del Estado y la economía. No obstante, rechazó que esas dificultades pongan en cuestión la orientación general de su gobierno.

El jefe de Estado también defendió el cumplimiento de sus compromisos electorales y aseguró ser el único mandatario que, según su interpretación, concretó todas las promesas realizadas durante la campaña.

Al justificar su programa, Milei destacó la desaceleración de la inflación, la evolución de la actividad económica, la reducción de la pobreza y el equilibrio de las cuentas públicas. Además, ratificó su defensa del recorte del gasto estatal y la disminución de impuestos como herramientas centrales de su política económica.

Sin embargo, el Presidente reconoció que los niveles de pobreza e indigencia continúan siendo preocupantes. Aunque calificó de negativos los indicadores actuales, sostuvo que la evolución de las variables sociales muestra una tendencia favorable.

La diferencia entre la situación presente y las perspectivas que plantea el Gobierno constituye uno de los ejes de su argumentación: Milei reconoce la persistencia de dificultades, pero pide evaluar los resultados a partir de la trayectoria económica y no solamente de las condiciones actuales.

Frente a las preguntas sobre los argentinos que no consiguen trabajo o perciben ingresos insuficientes, el mandatario sostuvo que una mejora sostenida del poder adquisitivo depende del aumento de la productividad, las inversiones y la acumulación de capital.

Con ese planteo, volvió a descartar soluciones que, desde su perspectiva, no estén respaldadas por un crecimiento genuino de la economía. También defendió su postura de comunicar las dificultades sin generar expectativas que considere poco realistas.

El enfoque presidencial pone el acento en la necesidad de consolidar las condiciones para una expansión económica sostenida. Sin embargo, el desafío para su administración continúa siendo que esa recuperación se traduzca en mejoras concretas para los ingresos, el empleo y el consumo de los hogares.

Milei también responsabilizó a la disputa política por parte de las dificultades que atravesó la economía. En particular, cuestionó las iniciativas opositoras que, según su visión, amenazaron el cumplimiento de las metas fiscales y generaron incertidumbre sobre la continuidad del programa oficial.

A esos factores sumó el contexto internacional, con el encarecimiento de la energía y las tasas de interés elevadas. De acuerdo con su interpretación, esa combinación contribuyó a moderar el ritmo de crecimiento de la economía argentina.

El mandatario sostuvo que las medidas adoptadas permitieron evitar un escenario más grave y ratificó su decisión de mantener el rumbo económico, pese a los costos y las tensiones que implica el ajuste.

En el tramo final de la entrevista, el Presidente vinculó la continuidad de sus reformas con las elecciones de 2027. Planteó que los ciudadanos deberán decidir entre profundizar el modelo liberal impulsado por su administración o regresar a las políticas económicas de gobiernos anteriores.

“Yo no estoy pensando en 15 días, ni en un año. Yo estoy pensando en Argentina para 100 años”, afirmó.

De este modo, Milei volvió a presentar su programa como una transformación de largo plazo. El principal interrogante será si los resultados macroeconómicos que reivindica el Gobierno logran consolidarse y traducirse en una mejora perceptible de las condiciones de vida, un factor que tendrá un peso central en la evaluación social de su gestión.

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