31 de mayo de 2026

Mercado Central: colectivos llevan gente a buscar comida en la basura

En medio de la recesión económica provocada por las recientes políticas del gobierno de Javier Milei, miles de argentinos enfrentan una dura realidad: la falta de recursos para acceder a alimentos. Desde varios puntos del conurbano bonaerense, colectivos abarrotados se dirigen al Mercado Central, donde familias enteras buscan entre las sobras de frutas y verduras para poder alimentar a sus seres queridos.

El periodista de C5N, Hernán Nucera, llegó a Transradio, una localidad del partido de Esteban Echeverría, donde conversó con Héctor Silva, presidente del Club Transradio. Silva compartió que, inicialmente, organizaba recorridos de compras para que las familias accedieran a precios más bajos en el Mercado Central.

Sin embargo, la dura realidad pronto lo llevó a cambiar de enfoque. «Nos dimos cuenta de que la gente no iba a comprar, sino a rescatar comida de la basura», relató, señalando la transformación de esos viajes en una búsqueda de alimentos en los contenedores.

Las historias de quienes participan en estos recorridos son desgarradoras. Una mujer, que lleva consigo su cuchillo y repasador, comentó: «Gracias a esto podemos juntar verduritas. Los muchachos que trabajan aquí nos ayudan a encontrar lo mejor y repartimos entre todas, porque todas necesitamos». Muchas de ellas, en su mayoría mujeres, se agrupan para compartir recursos y recetas, como buñuelitos y sopas.

Otra pasajera, de 59 años, compartió su dolorosa experiencia: «Me dejaron sin trabajo después de 20 años. Voy a los comedores y merenderos, gracias a ellos como y reparto entre mis vecinos». A su lado, una mujer de 61 años se unió al grupo por la dificultad de llegar a fin de mes, expresando que «es terrible, no se puede vivir así».

Las historias en el Mercado Central reflejan una creciente desesperación. «Está muy difícil hoy comprar. Si comprás fruta, no comprás carne; hay que elegir porque no alcanza», lamentó otra mujer, subrayando cómo la crisis impacta en la salud y nutrición de sus hijos.

A pesar de los esfuerzos del Mercado Central para destinar los excedentes a comedores comunitarios, la realidad económica ha provocado una caída del 30% en las ventas, lo que resulta en un aumento de la cantidad de alimentos desperdiciados.

«Es tristísimo, doloroso, pero es lo que estamos viviendo», reflexionó Héctor, al observar a las familias revisando los contenedores en busca de algo comestible. Con cada vez más niños sufriendo hambre en Argentina, la lucha por la supervivencia se vuelve cada día más crítica. En un país donde las promesas de recuperación económica parecen lejanías, la comunidad se une en un acto de solidaridad y resistencia, buscando lo que puede para enfrentar la adversidad.

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