17 de junio de 2026

Más 300 despidos en Acumar: el Gobierno avanza con la motosierra en áreas clave

En la víspera del fin de semana largo, más de 350 trabajadores fueron despedidos sin causa, lo que supone un golpe a la entidad encargada del saneamiento del río más contaminado del país.

El Gobierno de Javier Milei continúa con su política de recortes en organismos estatales, afectando ahora a la Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo (Acumar).

Acumar fue creada en 2006 por orden de la Corte Suprema con la misión de ejecutar el Plan Integral de Saneamiento Ambiental de la Cuenca del Río Matanza-Riachuelo. La entidad logró hitos clave, como la recuperación de la navegabilidad del Riachuelo, además de realizar tareas diarias de limpieza, fumigación, desinfección y recolección de residuos en conjunto con otros organismos. Sin embargo, todos estos avances podrían verse amenazados por los despidos y la falta de presupuesto.

Desde el gremio de trabajadores de Acumar denuncian que los despidos afectan especialmente a los equipos técnicos encargados de la fiscalización y recomposición ambiental. “El impacto va a ser enorme porque al no estar los equipos técnicos, no se puede continuar con las tareas de saneamiento ni con el control de industrias que generan efluentes”, alertó una de las trabajadoras despedidas en diálogo con La Izquierda Diario.

Además, se denuncian maniobras irregulares en los despidos, incluyendo la apertura de sumarios que sirvieron como excusa para desvincular a unos 40 trabajadores en el último año. La ministra de Ambiente, Daniela Vilar, criticó la medida y advirtió sobre sus consecuencias: “Menos fiscalización es más contaminación. Desmantelar Acumar implica un retroceso ambiental enorme y el costo lo pagamos todos”, expresó en su cuenta de X.

En la actualidad, en torno a la Cuenca Matanza-Riachuelo viven más de 4,7 millones de personas. El desfinanciamiento de Acumar podría traducirse en un deterioro significativo del medio ambiente y la salud de quienes residen en la zona, mientras el Gobierno mantiene el presupuesto del organismo congelado desde 2023.

El ajuste sobre Acumar se suma a una serie de despidos masivos en distintas áreas del Estado, lo que ha generado fuertes críticas y movilizaciones de los trabajadores afectados. La incertidumbre sobre el futuro del saneamiento del Riachuelo y el control ambiental sigue en aumento, mientras el Gobierno sigue adelante con su política de reducción del sector público sin presentar alternativas claras para garantizar la continuidad de estos servicios esenciales.

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