Marcos Rojo respondió a las críticas tras marcarle a Boca y dejó una contundente frase
El gol de Marcos Rojo ante Boca Juniors tuvo una repercusión que fue mucho más allá del resultado. El defensor de Racing convirtió el tanto que abrió el marcador en el Cilindro de Avellaneda, en un encuentro que terminó 1-1, y quedó nuevamente en el centro de la discusión por su pasado reciente en el club de la Ribera.

Rojo, de 36 años, fue titular en el clásico y aprovechó una pelota parada para poner en ventaja a Racing. A pesar de haber marcado frente a uno de sus anteriores equipos, optó por una celebración moderada: apenas esbozó una sonrisa y evitó realizar gestos provocadores, en una clara muestra de respeto por la institución en la que fue capitán y referente.
Sin embargo, su actitud no impidió que surgieran cuestionamientos en las redes sociales. Algunos hinchas de Boca apuntaron contra el futbolista por su pasado en el club y recordaron distintos episodios de su etapa con la camiseta azul y oro.
Horas después del partido, Rojo decidió responder públicamente a una de las críticas. El intercambio se produjo a partir de una publicación del periodista Jero Torres Santoro, de AZZ, en la que aparecía un comentario de Nicolás García, quien había cuestionado duramente al defensor durante la transmisión del encuentro.
La respuesta del jugador fue directa: “Mirá bien Nico García. A mí no me salvó nadie y yo me las arreglé solo siempre. Para que sepas, en Boca jamás me cagué”.
La declaración rápidamente se viralizó y reavivó el debate en torno a la relación entre Rojo y Boca. Su pasado en el conjunto xeneize, donde ocupó un lugar de liderazgo durante varias temporadas, hizo que sus palabras adquirieran especial repercusión luego de enfrentarse al equipo.
La crítica que desencadenó su respuesta había sido especialmente dura. Durante la transmisión, García había cuestionado la actitud del defensor y recordó su vínculo con Boca, además de mencionar su actuación en aquella semifinal de la Copa Libertadores y su ausencia en la final frente a Fluminense.
De esta manera, un gol que inicialmente había sido apenas una de las claves del empate terminó convirtiéndose también en el punto de partida de una nueva polémica entre Marcos Rojo y parte del entorno de su exclub.
