«Mándame a la brasileña»: filtran nuevos detalles del escándalo de prostitución VIP en Italia que involucra a deportistas
Hasta ahora, la Guardia di Finanza ha confiscado más de 1,2 millones de euros en efectivo, una cifra que representa solo una parte del millonario negocio que operaba bajo la fachada del lujo y la exclusividad en Lombardía.

El escándalo de prostitución de alto nivel que afecta al deporte en Italia continúa revelando aspectos oscuros, tras conocerse información adicional de la investigación encabezada por la fiscalía de Milán. Lo que en un principio parecía ser una simple agencia de organización de eventos llamada «Ma.De Milano», fue desvelado por la jueza Chiara Valori como una red sofisticada de explotación sexual y complicidad, que operaba con estructura empresarial desde una oficina en Cinisello Balsamo.
La operación llevó al arresto domiciliario de varias personas, incluyendo a Emanuele Buttini, Deborah Ronchi, Alessio Salamone y Amilton Fraga. La red reclutaba a cerca de cien jóvenes, mayormente entre 18 y 20 años, quienes participaban en fiestas privadas para clientes de élite.
El paquete ofrecido a los deportistas incluía cenas en clubes exclusivos, alojamiento en hoteles de lujo y el consumo recreativo de óxido nitroso, conocido como «gas de la risa», una sustancia que no es detectada en controles antidoping y que se utilizaba en las reuniones.
La investigación ha puesto en la mira a varios futbolistas y figuras deportivas: en el Inter, Alessandro Bastoni, Carlos Augusto y Bisseck; en Milan, Rafael Leão, Olivier Giroud y Samuele Ricci; en Juventus, Dušan Vlahović y Arthur Melo; además de jugadores de Napoli y otros clubes como Alessandro Buongiorno, Victor Osimhen, Riccardo Calafiori, Gianluca Scamacca y Daniele Maldini. También se mencionan otros nombres como De Winter, Luca Pellegrini, Matteo Cancellieri, Ruggeri, Ndoye y Zortea, y se investiga un posible contacto con un exjugador serbio, Dejan Stankovic.
Fuera del fútbol, la investigación incluye una escucha telefónica en la que se solicita explícitamente «una chica para acostarse a cambio de dinero» para un piloto de Fórmula 1 en Milán, recibiendo como respuesta la frase célebre: «Le enviaré a la brasileña». Además, se menciona la participación de la organización en los Juegos Olímpicos de Invierno, con testimonios que involucran a jugadores de hockey sobre césped.
El entramado empezó a desmoronarse tras la denuncia de una empleada extranjera de la agencia, quien reveló la existencia de una discoteca clandestina en el mismo edificio de la empresa y denunció que los responsables se quedaban con la mitad de las ganancias de las jóvenes, además de cobrarles alquileres abusivos por sus viviendas.
La documentación judicial señala alrededor de 30 locales donde se llevaban a cabo los eventos, entre ellos reconocidos establecimientos como La Pineta, Just Cavalli y Dolce & Gabbana Martini. También aparece el restaurante Coraje, propiedad de Lautaro Martínez y Agustina Gandolfo, aunque las autoridades aclararon que los dueños no están implicados ni bajo investigación.
