Malestar por las cárceles de Kicillof
Los «barones del conurbano», como se los conoce a los intendentes peronistas, e intendentes opositores rechazaron categóricamente la idea del gobernador de Buenos Aires, en instalar alcaidías en diferentes municipios gobernados por el Frente de Todos.

El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, propuso construir cárceles y alcaidías en el conurbano bonaerense, y de esta manera sacar al menos casi cinco mil presos de comisarías y solucionar la crisis de sobrepoblación penitenciaria, provocó profundas diferencias entre la gobernación y las intendencias.
El argumento principal de los intendentes está la falta de terrenos para construir estas alcaidías o cárceles, que serían edificios más chicos que una unidad carcelaria, y tendrían la capacidad para albergar al menos 300 detenidos.
El Gobierno de Axel Kicillof logró hacer avanzar, una ley en la Legislatura, después de cerrar un acuerdo con dos intendentes opositores, para expropiar terrenos privados en municipios donde comenzarán las obras: Tres de Febrero, Lanús, Morón, Merlo, Ezeiza, Quilmes, Tigre y La Matanza. Uno de los acuerdos firmados, es que los intendentes van a elegir donde se van a construir estas alcaldías o cárceles, para evitar alteran la fisonomía de los barrios y generan resistencias vecinales.
En la actualidad no está claro qué va a pasar con el resto de las alcaidías anunciadas, que no encuentran lugares donde asentarse.
