Malestar en el sector agrario: «Lo peor está por venir»
Agustín Pizzichini, referente de la Federación Agraria de Córdoba, lanzó este martes un alarmante pronóstico sobre el futuro del sector agropecuario argentino, afirmando que «lo peor está por venir» para 2025.

Sus declaraciones se produjeron en el marco de un comunicado emitido por la Mesa de Enlace de la provincia, donde se urgió al Gobierno a implementar medidas inmediatas y a eliminar las retenciones que, según los productores, están asfixiando sus actividades.
Durante una entrevista en Radio 10, Pizzichini expresó la necesidad de reducir las retenciones y de establecer un programa que incluya a los productores en la toma de decisiones. «Pedimos que bajen algunos puntos las retenciones y un programa que nos incluya. Hay luces que alertan y por eso transmitimos lo que nos dicen los productores», afirmó.
El dirigente agrario advirtió que la situación actual no es sostenible y que la falta de rentabilidad para los productores podría desencadenar protestas en el futuro. “Lo peor está por venir. Si los números no dan para el campo, habrá una protesta. No importa quién sea presidente”, subrayó.
Pizzichini también destacó que el sector agropecuario ha estado soportando un estado de ineficiencia durante más de 20 años, enfrentando gastos insostenibles y una presión fiscal que impide el desarrollo. Esta situación se agrava con las adversidades climáticas y los desfavorables mercados internacionales, lo que pone de manifiesto el impacto negativo de las retenciones, a las que calificó como un «impuesto distorsivo y discriminatorio».
La prolongación de estas retenciones, según Pizzichini, pone en riesgo la supervivencia de los productores y sus empresas, que invierten en el futuro del país a pesar de las limitaciones económicas. «Es imperativo que el Gobierno Nacional revise y tome medidas respecto a las retenciones, ya que estas han sido largamente prometidas y hasta ahora no se han cumplido», añadió.
Desde la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias Regional Córdoba, se exigió la revisión inmediata de los derechos de exportación y la implementación de políticas agropecuarias a largo plazo que brinden esperanzas a quienes trabajan, invierten y arriesgan en cada campaña agrícola.
La situación del campo argentino se vuelve cada vez más crítica, y los productores instan al Gobierno a atender sus demandas antes de que sea demasiado tarde.
