Los ultranacionalistas israelíes atacan a palestinos en la Marcha de las Banderas: «Que tu pueblo arda»
La ciudad de Jerusalén volvió a ser escenario de graves tensiones este lunes durante la tradicional Marcha de las Banderas, que conmemoró el Día de Jerusalén, fecha que marca la ocupación de Jerusalén este por parte de Israel en 1967 tras la guerra de los Seis Días.

La celebración, que reunió a miles de ultranacionalistas israelíes, estuvo marcada por cánticos racistas y enfrentamientos que evidencian la creciente polarización en medio de la escalada de violencia en Gaza.
Según informó la Policía israelí, aproximadamente 10.000 colonos participaron en el evento, el segundo desde el estallido del conflicto en Gaza el pasado 7 de octubre. Durante el recorrido por la Ciudad Vieja, los manifestantes corearon consignas como «muerte a los árabes» y «que tu pueblo arda», además de lanzar expresiones de odio como «El alma de los judíos es pura, la de los árabes es un asco». Estas expresiones se acompañaron de agresiones físicas, empujones y escupitajos dirigidos tanto a palestinos como a activistas en favor de los derechos humanos presentes en la marcha.
La tensión se hizo palpable en los barrios palestinos, donde muchos residentes optaron por refugiarse en sus viviendas o cerrar sus comercios ante el temor de ser víctimas de ataques. La Policía y diversas organizaciones civiles tuvieron que escoltar a varios palestinos para protegerlos y facilitar su salida de las zonas conflictivas, aunque muchos denunciaron la insuficiencia de protección efectiva. «Si no cerramos, nos dicen que lo hacemos bajo nuestra propia responsabilidad y, después, permiten que nos ataquen», expresó un comerciante palestino, visiblemente frustrado.
El aumento de la hostilidad parece estar estrechamente vinculado al contexto de conflicto en Gaza, que ha generado una atmósfera de radicalización en sectores de la sociedad israelí. Participantes jóvenes en la marcha vitoreaban al ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, conocido por sus posturas extremistas y discursos duros contra la población palestina, lo que refleja una creciente euforia nacionalista en medio de la crisis.
Este evento evidencia la vulnerabilidad de la población palestina en Jerusalén y la profundización de las tensiones en una ciudad marcada por décadas de conflicto y disputas territoriales. La escalada de violencia en Gaza y las manifestaciones en Jerusalén continúan alimentando un clima de tensión que amenaza con intensificarse en los próximos días.
