30 de junio de 2026

Los Países de la UE Condenan la Prohibición del Orgullo en Hungría

La situación ha generado una creciente preocupación entre los defensores de los derechos humanos, quienes advierten que estas medidas no solo afectan a la comunidad LGTBIQ+, sino que también representan un retroceso en el respeto a las libertades fundamentales en el país. La UE, por su parte, enfrenta el desafío de responder a esta crisis de derechos humanos en uno de sus estados miembros, reafirmando su compromiso con la igualdad y la dignidad para todos.

La reciente aprobación de una ley en Hungría que prohíbe la celebración pública de desfiles del Orgullo ha provocado una ola de condenas por parte de varios países de la Unión Europea (UE), que consideran esta legislación un ataque directo a los derechos humanos y a la libertad de reunión.

Durante una reunión informal de ministros de Igualdad, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo, conocidos como los países del BENELUX, emitieron una declaración en la que expresaron su preocupación por las leyes húngaras que «socavan los derechos LGTBIQ+ y restringen el derecho a la reunión pacífica y la libertad de expresión». Los diplomáticos señalaron que el respeto y la protección de los derechos humanos son fundamentales para formar parte de la «familia europea».

Este pronunciamiento ha sido respaldado por varios países, entre ellos Austria, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Alemania, Irlanda, Lituania, Portugal, Eslovenia, España y Suecia. Además, Francia ha emitido un «reproche enérgico», mientras que Grecia y Chipre también han manifestado su crítica hacia los recientes acontecimientos en el bloque, aunque sin mencionar explícitamente a Hungría.

La controversia se desató tras la rápida aprobación por parte del Parlamento húngaro de una enmienda constitucional que codifica una ley previamente adoptada en marzo. Esta legislación prohíbe los actos públicos que se consideren contrarios a la Ley de Protección de la Infancia, restringiendo severamente las representaciones de la homosexualidad y el cambio de sexo. Con esta medida, los emblemáticos desfiles del Orgullo, que atraen a miles de participantes en Budapest, quedan efectivamente prohibidos.

La nueva ley también otorga a las autoridades la capacidad de utilizar herramientas de reconocimiento facial para identificar a quienes organicen o asistan a actos prohibidos, con multas que pueden alcanzar los 200.000 forints húngaros (aproximadamente 485 euros).

Además, la enmienda constitucional establece que los derechos del niño prevalecen sobre otros derechos fundamentales, excluyendo el derecho a la vida, y reconoce únicamente dos sexos: masculino y femenino. Esta disposición implica un rechazo explícito a las identidades transexuales e intersexuales, y permite a las autoridades suspender, en ciertas circunstancias, la doble nacionalidad de algunos ciudadanos húngaros.

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