20 de junio de 2026

Le tocaron la cola y un rival lo minimizó: «En Argentina pasan cosas peores»

A Lucas Ocampos, le metieron un dedo en el culo. Real y repudiable. El autor, o autores, son “niñatos de 15 años”, según Sergio Pérez Camello, jugador del Rayo Vallecano quien justificó lo sucedido a su colega del Sevilla FC. Un acto obsceno que merece una sanción ejemplar y abre un paréntesis en la naturalización de la violencia en el fútbol.

Sevilla Fútbol Club disputó ayer su encuentro por la fecha 23 de La Liga de España ante Rayo Vallecano. El final fue 2 a 1 a favor de la visita gracias a un doblete de Youssef En-Nesyri, resultado que comienza a alejarlo de la zona de descenso. 

Hasta ahí, una crónica deportiva. Hasta que el argentino Lucas Ocampos, quien jugó desde el arranque, fue víctima de un acto desagradable, una situación reprochable en todo sentido, cuando un hincha local le tocó la cola cuando éste quiso ejecutar un lateral. El futbolista no reaccionó en ese momento ante tremendo accionar del joven espectador, sin embargo se mostró agraviado y a la espera de una sanción que probablemente, no suceda.

Lejos de apaciguar las aguas por lo vivido y de mostrarse empático con el deportista, un colega del plantel de Vallecas, minimizó el hecho y dijo que en Argentina “pasan peores cosas”.

A Lucas Ocampos le metieron un dedo en el culo. Fue un adolescente que se sentó a metros de la línea, y el partido tuvo que detenerse por un instante para que el árbitro tomara cartas en el asunto.

Fue real e increíblemente deplorable. Fue en el minuto 33 del primer tiempo, cuando el aficionado aprovechó la cercanía del protagonista para cometer ese acto de mal gusto y que captaron las cámaras de televisión.

La gerencia del club de Vallecas, condenó la acción cometida contra el jugador del Sevilla y en un escueto comunicado de prensa expresó que la entidad, devenida en sociedad anónima, no tenía responsabilidad en el hecho, que era un acto individual aislado y que investigaría el caso.

“Esta acción aislada es únicamente de responsabilidad individual del aficionado que la ejecutó”, reza el comunicado y agrega que por esta causa no tienen “responsabilidad alguna sobre la misma ni Rayo Vallecano de Madrid SAD ni ninguno de los otros casi 15 mil espectadores que llenaron el Estadio de Vallecas en el partido contra el Sevilla FC, los cuales tuvieron un comportamiento ejemplar”.

“Rayo Vallecano de Madrid SAD a estas horas trabaja para identificar al aficionado para que, en caso de ser abonado del Club, adoptar las medidas disciplinarias oportunas según el reglamento interno”, asegura el club.

“Rayo Vallecano de Madrid siempre ha promulgado el máximo respeto hacia árbitros, futbolistas y entrenadores. Acciones individuales como ésta son opuestas a los valores que promulga Rayo Vallecano de Madrid SAD”, cierra la postura Rayo Vallecano.

Por su lado, Sergio Pérez Camello, jugador del Rayo Vallecano salió al cruce de Lucas Ocampos quien había pedido que el caso sea tratado como un caso de racismo, un tema muy candente en la liga española.

“Ojalá que La Liga lo tome con seriedad, como toma el racismo. Yo no creo que toda la gente del Rayo sea así porque la verdad que nos tratan con respeto, pero siempre hay un tonto”, había dicho el delantero argentino y agregó: “Ojalá que esto no pase en otro ámbitos porque si ocurre en el fútbol femenino sabemos lo que puede llegar a pasar… Me contuve porque tengo dos hijas. Esperemos que tomen las represalias que tengan que tomar y que un tonto no manche a toda la afición”, aseguró con calma el argentino a pesar del enojo.

Por su lado, Pérez Camello dijo: “Entiendo que Ocampos, viene de Argentina y allí las cosas seguramente sean peores, el fútbol es más canchero. Lo de los chicos es una niñatada, tienen 15 años. Están en edad de hacer esas tonterías”. Justificó el delantero y sentenció: “Seguramente tendrán su castigo del Rayo y La Liga. Lo entiendo, pero estamos llevando al fútbol a una cosa… Estamos haciendo de cosas tontas algo muy grande”.

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