Las Pymes advierten que el Presupuesto 2026 de Milei ignora a la producción y pone en riesgo la economía real
El contraste entre el relato del “fin de la crisis” y la realidad de las fábricas pequeñas y medianas revela una grieta profunda: el modelo económico prioriza la contención del déficit, pero deja en segundo plano a quienes sostienen el empleo y el mercado interno. Si el Gobierno no corrige el rumbo, la estabilidad fiscal puede lograrse a costa de un tejido productivo cada vez más frágil, con consecuencias sociales y económicas difíciles de revertir.

La presentación del Presupuesto 2026 por parte de Javier Milei abrió un nuevo frente de debate: mientras el Gobierno celebra el equilibrio fiscal como su mayor logro, desde el sector industrial alertan que la estrategia económica carece de un componente esencial: la producción.
Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), fue tajante al señalar que el discurso presidencial “no tiene como ingrediente la industria, las exportaciones, el mercado interno ni las fuentes de trabajo”. Si bien valoró la meta de alcanzar el superávit fiscal, advirtió que sin un plan que contemple a la economía real, la transformación que promueve el Gobierno carecerá de sustentabilidad.
El dirigente también insistió en la necesidad de un “diálogo constructivo” entre la Casa Rosada y los sectores productivos, subrayando que la industria es la verdadera generadora de riqueza para sostener el crecimiento. Su mensaje fue claro: “Rogamos tenerla en cuenta”.
Los datos del último informe de coyuntura elaborado por IPA refuerzan la advertencia. Según el análisis, el crecimiento que reflejan los números oficiales del INDEC no obedece a una recuperación firme, sino a un simple “rebote estadístico” tras un 2023 recesivo. Mientras el sector financiero aparece como motor de la expansión, el consumo interno permanece débil, la industria sigue sin alcanzar los niveles previos y las Pymes enfrentan severas dificultades para sostener su actividad.
