Las acciones argentinas en Wall Street cayeron más de 7%
Este desplome se produce tras la reciente escalada de tensiones comerciales entre Estados Unidos y el resto del mundo, impulsada por el presidente Donald Trump, quien anunció una serie de aranceles que afectan a la mayoría de los países, aunque posteriormente suspendió dichos aranceles por 90 días, excluyendo a China.

En un contexto de creciente aversión al riesgo en los mercados globales, las acciones argentinas en Wall Street sufrieron una significativa caída, con ADRs (American Depositary Receipts) de empresas locales retrocediendo más del 7% en la jornada de ayer.
El clima de incertidumbre se reflejó en los activos argentinos, que experimentaron una fuerte presión vendedora. Los ADRs de compañías como Pampa, YPF y Loma Negra fueron los más afectados, con pérdidas del 7%, 6,8% y 6,3% respectivamente. Además, las acciones de Globant también se vieron arrastradas por la tendencia negativa, cayendo hasta un 6,9%.
En la bolsa argentina, el índice Merval no se quedó atrás y cedió un 3,3%, cerrando en 2.111.490,16 puntos. Las mayores caídas en el panel líder fueron para Transportadora de Gas del Sur, que se desplomó un 9,1%, seguida por Grupo Supervielle (-5,8%), Banco Macro y Metrogas, ambas con caídas del 5,6%, y Telecom Argentina, que retrocedió un 4,4%.
En el ámbito de la renta fija, la situación también fue negativa. Los bonos soberanos en dólares cerraron la jornada con pérdidas, destacando el Bonar 29 (AL29) con una caída del 3,9%, seguido por el Global 2035 (GD35) que retrocedió un 3%, y el Bonar 2041 (AL41) que bajó un 2%. Por otro lado, los títulos en pesos ajustados por CER mostraron variaciones mixtas, con alzas de hasta 0,2%, siendo el TX26 el que lideró las subas en este segmento.
El riesgo país, medido por el J.P. Morgan, también reflejó el clima adverso, aumentando un 2,89% hasta alcanzar los 899 puntos básicos, lo que subraya la creciente desconfianza de los inversores hacia la economía argentina en medio de un panorama global incierto. La combinación de estos factores sugiere un futuro complejo para los activos argentinos, a medida que los mercados continúan reaccionando a las tensiones comerciales y a la situación económica local.
