La UIA y los sindicatos en alerta por la apertura importadora del gobierno
La apertura importadora impulsada por el gobierno de Javier Milei generó preocupación en dos sectores clave de la economía argentina: la Unión Industrial Argentina (UIA) y los sindicatos.

Ambos grupos advierten que la situación, en medio de un consumo que no repunta, es “desafiante” y demandan regulaciones para proteger la producción y el empleo local.
Desde la UIA, se informaron cifras alarmantes sobre la actividad industrial. Datos anticipados a diciembre indican una merma mensual en comparación con noviembre, aunque se observa un leve aumento interanual, que se atribuye a un bajo nivel de comparación.
“El segundo diciembre de la gestión de Milei pierde contra el primero”, señalaron fuentes del sector. A pesar de algunos incrementos interanuales en rubros como el automotor (2,8%) y despachos de cemento (11,1%), la industria enfrenta serias dificultades, especialmente en el consumo de energía eléctrica, que cayó un 8,7% entre los grandes usuarios industriales.
Los empresarios reconocen que, aunque se han visto algunas mejoras en el cuarto trimestre, el panorama general sigue siendo complicado, debido a la fuerte competencia de productos importados y la falta de competitividad de la economía argentina. Además, aunque el empleo en el sector mostró un ligero repunte, con una suma de 1.858 nuevos puestos de trabajo en octubre, la preocupación persiste ante la amenaza de la importación masiva.
Por su parte, los sindicatos, como la Unión de Trabajadores del Calzado (UTICRA), están en pie de guerra contra la ola importadora. Agustín Amicone, secretario general del sindicato, expresó su descontento tras el cierre de la planta de Dass en Coronel Suárez, que dejó a 400 trabajadores sin empleo. “Adidas empieza a abandonar la Argentina debido a la brutal desregulación de la producción nacional”, advirtió, y agregó que estas políticas económicas pueden llevar a un cierre en cadena de empresas y a la pérdida de miles de empleos.
Amicone alertó sobre la situación crítica que enfrenta la industria del calzado y otras manufacturas nacionales, recordando experiencias pasadas de apertura indiscriminada de importaciones que terminaron en crisis. “Ya hemos vivido esto en los años ’90 y durante la última dictadura militar, con el plan de Martínez de Hoz, y todos sabemos cómo terminan”, concluyó.
La UIA y los sindicatos coinciden en la necesidad de medidas que regulen las importaciones para proteger el trabajo argentino y asegurar la viabilidad de la industria nacional en un contexto económico complejo. La presión sobre el gobierno de Milei aumenta mientras ambos sectores claman por una respuesta que evite el desmantelamiento de la producción local y la consiguiente pérdida de empleos.
