La tormenta en la madrugada trajo poca agua y dejó mucho daño en Capital
En los primeros minutos del martes, una fuerte tormenta sorprendió a los vecinos de los barrios de la zona oeste de la Capital, quienes sufrieron los embates más dañinos del viento y la lluvia. Árboles caídos, derrumbes y voladura de techos y suspensión de suministro eléctrico por cables cortados, fue el saldo de una madrugada que nadie esperaba.


Las autoridades policiales y municipales coordinan un trabajo que ya lleva varias horas a lo largo una franja lineal que se extiende de sur a norte, más precisamente en los barrios Santa Lucía, Smata, Vinalar, Industria, Libertad, John Kennedy, Centenario, Colón, parte de Jorge Newbery y Huaico Hondo, sectores que fueron los más afectados.
Principalmente, la tormenta dejó árboles caídos que ocasionaron inconvenientes en la circulación vehicular. También hubo voladura de techos de chapa y destrozos en espacios públicos y viviendas particulares.


Personal policial de las distintas comisarías del área realizaron los relevamientos de rigor para tener en detalle los daños producidos y operarios de Defensa Civil Municipal, y sus pares de Arbolado Urbano y Obras Públicas, trabajan intensamente para liberar las calles y solucionar los problemas de los vecinos.
El temporal derribó los árboles más añosos y la caída arrastró el cableado y postes del tendido eléctrico por lo que también cuadrillas de la empresa distribuidora de electricidad trabajaban para restituir el servicio en algunos sectores.


Las autoridades policiales informaron que el fenómeno meteorológico dejó como saldo algunos daños estructurales y que, con la llegada de las primeras luces del día, la ciudad iba recobrando su normalidad.
Tampoco se reportaron personas heridas en los servicios de salud como consecuencia del temporal. No hubo familias afectadas que tuvieran que ser evacuadas y lo más importante, no hubo que lamentar víctimas.

