La sucesión en la capital: para la consultora Polites, «el que manda y define el candidato es Gerardo Zamora»
La elección capitalina aparece menos como una disputa entre oficialismo y oposición que como una definición estratégica dentro del propio Frente Cívico. Y, según coinciden los analistas, la última palabra seguirá estando en manos del liderazgo político que domina el escenario provincial.

Un estudio de simulación electoral basado en 5.000 agentes sintéticos proyecta que el oficialismo provincial retendría la intendencia de la capital santiagueña en las próximas elecciones.
Según el análisis, el escenario político local no gira en torno a quién ganará los comicios, sino a quién será finalmente el candidato del Frente Cívico para disputar el cargo.
El informe señala que el oficialismo cuenta con un piso electoral consolidado, construido a lo largo de los años a partir de su estructura territorial, su presencia institucional y la fragmentación de la oposición. En ese contexto, el resultado general de la elección aparece prácticamente definido de antemano, mientras que la verdadera disputa se desarrolla dentro del propio espacio gobernante.
En ese tablero político, el exgobernador Gerardo Zamora emerge como la figura determinante. De acuerdo con el estudio, es el único dirigente con capacidad real de ordenar la interna del oficialismo y transferir caudal electoral al candidato que finalmente resulte elegido. Sin su respaldo explícito, sostienen los analistas, ningún aspirante logra alcanzar su potencial máximo de votos.
Actualmente, dentro del Frente Cívico circulan varios nombres como posibles postulantes para suceder a la actual intendenta. Entre ellos aparece Matilde O’Mill, vinculada al aparato administrativo del Estado y con fuerte llegada a sectores gremiales y docentes.
También figura Martín Díaz Achaval, identificado con un perfil técnico y profesional que podría captar el voto de clases medias y sectores independientes.
Otro de los dirigentes en carrera es Humberto Santillán, referente del Concejo Deliberante con presencia territorial, particularmente en barrios del norte de la ciudad y entre sectores populares.
En la lista de posibles candidatos también se menciona a Lelio Manzanarez, quien representa un perfil más joven dentro del espacio oficialista y busca posicionarse con un discurso orientado a la renovación y la modernización.
El estudio también menciona al dirigente Gustavo Darchuk, cuenta con una extensa trayectoria institucional. Se desempeño como presidente del Colegio Notarial de Santiago del Estero, integró el Consejo Federal del Notariado Argentino y fue titular de la Federación de Entidades Profesionales Universitarias de la provincia. Además, es reconocido en el ámbito deportivo como entrenador de caballos de carrera, lo que refuerza su presencia en distintos espacios de la vida social santiagueña.
Dentro del universo de nombres que siguen de cerca la definición política, atentos a la decisión final del liderazgo provincial.
En este esquema, la actual intendenta Norma Fuentes aparece como una figura con buena imagen pública y con peso dentro de la campaña electoral. Sin embargo, el informe subraya que la definición del candidato no dependerá de su decisión personal, sino de la estrategia política que trace la conducción provincial.
Otro de los factores clave que menciona el análisis es el momento en que se produzca la definición. Si la candidatura se anuncia con suficiente anticipación, el elegido tendrá margen para consolidar su posicionamiento y ordenar el frente interno.
En cambio, si la decisión se posterga hasta el cierre de listas, el candidato podría llegar con menor tiempo de instalación y con tensiones internas aún abiertas.
