La recuperación pierde impulso: industria y construcción volvieron a caer en abril
Los datos de abril dejaron una señal de alerta sobre la marcha de la actividad económica. Luego de la mejora observada en marzo, tanto la industria manufacturera como la construcción regresaron a terreno negativo, reflejando las dificultades que enfrentan dos sectores históricamente vinculados a la generación de empleo y al crecimiento económico.

Los informes difundidos por el INDEC muestran que el rebote registrado el mes anterior no logró consolidarse. Por el contrario, la evolución de abril confirma un escenario de recuperación desigual, donde actividades como la energía, la minería y algunos segmentos agroexportadores exhiben mejores desempeños, mientras que la industria y la construcción continúan operando con marcadas disparidades internas y sin una tendencia sostenida de crecimiento.
En el caso de la industria manufacturera, el Índice de Producción Industrial (IPI) registró una caída interanual del 2,8%, mientras que en la comparación mensual desestacionalizada el retroceso fue del 2,1%. Aunque la serie tendencia-ciclo mostró una leve mejora del 0,1%, el balance del primer cuatrimestre cerró con una contracción acumulada del 2,4%, evidenciando que la actividad fabril aún no logra recuperar el terreno perdido durante los últimos meses.
La lectura sectorial profundiza ese diagnóstico. Apenas cuatro de las dieciséis ramas relevadas mostraron resultados positivos, encabezadas por productos químicos, tabaco, refinación de petróleo y la industria papelera. Sin embargo, la mayoría de los rubros continuó en descenso, con fuertes caídas en textiles, maquinaria y equipos, indumentaria, metalurgia y producción automotriz, actividades estrechamente vinculadas al consumo interno y a la inversión productiva.
La construcción también reflejó una dinámica de debilitamiento. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registró una baja interanual del 2,8% y una contracción mensual del 4% respecto de marzo. Si bien el acumulado de los primeros cuatro meses del año mantiene un saldo positivo del 2,1%, el resultado de abril interrumpió la tendencia favorable observada durante el inicio de 2026 y ubicó al sector en su nivel más bajo del año.
Los datos sobre consumo de insumos refuerzan la percepción de enfriamiento. Materiales clave para la obra, como cemento, hormigón elaborado, asfalto, cales y yeso, registraron retrocesos de dos dígitos, una señal que suele anticipar una menor intensidad en la ejecución de proyectos tanto públicos como privados.
A este panorama se suma un elemento que genera preocupación entre empresarios y analistas: las expectativas para los próximos meses permanecen mayoritariamente estancadas. Tres de cada cuatro empresas dedicadas a obras privadas consideran que la actividad no mostrará cambios significativos entre mayo y julio, mientras que una porción relevante anticipa nuevas caídas. En el segmento de obra pública, el pesimismo es aún mayor, en línea con la reducción del gasto estatal en infraestructura.
Más allá de algunos indicadores positivos en sectores específicos de la economía, los números de abril reflejan que la recuperación continúa siendo parcial y concentrada. La industria manufacturera y la construcción, dos actividades con fuerte capacidad de arrastre sobre el empleo y el mercado interno, siguen sin encontrar un sendero firme de crecimiento.
En ese contexto, el desafío para los próximos meses será determinar si la desaceleración observada responde a una corrección transitoria o si anticipa una etapa más prolongada de estancamiento para sectores clave de la economía argentina.
