23 de abril de 2026

La Pluma vuela: La aventura de remontar los cielos tucumanos en parapente

Si tuviéramos alas, de seguro volaríamos. Siempre fue un deseo natural, el cual implica abrir los brazos con la fuerza de la determinación y surcar los aires buscando esa sensación que nos permita ser libre. Las alas nos son impropias a los seres humanos, sin embargo, cuando de volar se trata, el lugar, las ganas, el viento y el equipo respetando las indicaciones precisas, pueden potenciar la experiencia para remontar el cielo.

Así fue como llegamos a Loma Bola, en Tucumán. Seguimos la ruta (….) y mientras el vehículo rodaba hacia las alturas del cerro San Javier, un puñado de nervios anticipaba lo que sería el vuelo en parapente en la pista más importante de Sudamérica.

La pista, ubicada a una altura aproximada de 800mts. es una saliente del cerro, un montículo redondeado, rodeado de naturaleza verde y ese aroma de césped recién cortado lo inunda todo. Los aventureros nos preguntábamos sin emitir palabras, qué nos espera cuando estemos en el aire.

Es un lugar especial por sus características y elegido en consecuencia porque posee una calidad de vientos con corrientes ascendentes, ideales para la práctica de un deporte que tal vez no tenga tanta prensa como el fútbol o el Rugby, pero que cuenta con la adhesión de quienes se atreven a volar con esas alas prestadas.

Mario “El Mono” Sueldo es un instructor de parapente que confiesa ya haber perdido la cuenta de las veces que estuvo en el aire, ayuda con la colocación del casco protector mientras explica con palabras sencillas algunas medidas de seguridad para que el viajero no complique su trabajo y da consejos para hacer más placentero el vuelo.

El correaje y los arneses que unen a los ocupantes deben estar en condiciones, la silla, carreteo para el despegue, el ala que se infla y la resistencia al aire que levanta los casi 230 kilos del equipo y el vuelo que se vuelve una realidad.

Lo de más, fue pura experiencia. El aire fresco que colisiona en el rostro y varios minutos montando esas corrientes que se traducen en una sensación que al descender suavemente se convierte en adrenalítica.

¿Repetiríamos la experiencia? En un ciento por ciento seguros…

La pluma agradece a www.tucumanturismo.gob.ar, por la invitación a un recorrido por los principales corredores turísticos y la oportunidad de disfrutar momentos únicos en el Jardín de la Republica.

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