La «piña» que da vuelta al mundo y el respeto tardío para un luchador del boxeo
«Yo sabía de lo que soy capaz, sólo necesitaba la oportunidad», declaró Terrence Crawford luego de vencer por puntos a Saúl Canelo Álvarez en Las Vegas. La victoria lo llevó definitivamente al salón de la historia del boxeo. El tremendo zurdazo en el décimo segundo asalto fue la clave para enviar al mexicano “a una nueva dimensión” y ganarse el reconocimiento de todos.

El púgil estadounidense es dueño de una histórica victoria que se suma a su palmarés profesional con 42 victorias y 31 nocauts, pero la izquierda que impactó contra la cara del mexicano en el 12° round es la imagen que recorre el mundo y de la que todos hablan.
No importa que sea un analista del boxeo, un comentarista de la pelea o un fanático del deporte de los puños, todos alrededor del globo aseguraron, a través de las redes sociales, que fue uno de los golpes más impactantes de la contienda.
El duro golpe dejó una clara imagen del vencedor y fue el reflejo fiel de lo que ocurrió en los 12 asaltos que duró el combate por el título supermediano que se llevó a cabo en Las Vegas, Nevada. La “piña” dejó desconcertado al mexicano y su reacción se convirtió en uno de los momentos más destacados de la pelea.

Crawford conectó un golpe tan violento en el mentón del mexicano que lo giró casi 180 grados, dejándolo totalmente sumido en una perplejidad sin explicación más que la de buscar por instinto salir de la situación.
Todo captado por la señal que televisó la pelea y que el público se encargó de viralizar en plataformas como X, donde los fanáticos reaccionaron con comentarios tan ácidos como: “Canelo recibió un puñetazo que lo llevó a una nueva dimensión de confusión” y “Mi hermano, dijo: ‘¿Qué me pasó?’”. Otras voces en redes señalaron: “Lo miró como diciendo: ‘Hermano, ¿qué tienes en esos guantes?’”.
Crawford ganador en las tarjetas de los jueces por 116-112, 115-113 y 115-113 dijo: “Me siento genial. Cualquiera puede ser un don nadie” y se refirió a que con esta pelea definitivamente entró al selecto grupo de los grandes del boxeo: “La gente dudó de mí y dijo que no tenía personalidad. Me descartaron durante años, pero todo quedó demostrado esta noche”.
Álvarez, quien acumula 63 triunfos, dos empates y, ahora su tercera derrota profesional, reconoció la magnitud de lo ocurrido y el nivel de su rival: “Una derrota no me define; he hecho mucho como profesional, tengo un gran legado. Mi respeto para Crawford”. El mexicano, de 35 años, confirmó los dichos de su rival: “Creo que Crawford es mucho mejor que Floyd Mayweather”.
