12 de junio de 2026

La Justicia investiga el origen de fondos ligados al modelo SAD: bajo la lupa empresarios cercanos al poder

En un contexto de fuerte disputa por el futuro jurídico y económico de los clubes, la imputación funciona como un llamado de alerta: el debate sobre la modernización del fútbol argentino no solo se juega en el plano ideológico, sino también en la solidez y claridad de los recursos que buscan transformarlo.

PH:  Foster Gillet/m1

La imputación por presunto lavado de dinero contra Foster Gillet y Guillermo Tofoni abre un nuevo frente judicial que trasciende lo estrictamente penal y se proyecta sobre el debate político y económico que atraviesa al fútbol argentino.

La causa, impulsada por la Justicia en lo Penal Económico, no solo apunta a determinar la legalidad de los movimientos financieros de ambos empresarios, sino que también interpela al modelo de inversión privada que el Gobierno nacional busca instalar en los clubes deportivos.

El eje de la investigación está puesto en la procedencia de los fondos que Gillet, empresario estadounidense, habría comprometido para desembarcar en instituciones argentinas, con Estudiantes de La Plata como caso emblemático. La promesa de una inversión de 150 millones de dólares fue presentada públicamente como una muestra concreta del potencial de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), un esquema que cuenta con el respaldo explícito del presidente Javier Milei y de su entorno.

La Fiscalía N° 3, a cargo de Emilio Guerberoff, avanzó con medidas de prueba destinadas a reconstruir el circuito del dinero y evaluar si las operaciones de Grupo Gillet y World Eleven —la firma conducida por Tofoni— se ajustan a los parámetros legales. En ese marco, se requirió información a Estudiantes y a otras entidades deportivas que mantuvieron conversaciones o acuerdos con los empresarios, con el objetivo de clarificar los compromisos asumidos y su correlato financiero.

Más allá de los nombres propios, la causa introduce un factor de incertidumbre en el proceso de apertura del fútbol argentino al capital extranjero. Tofoni, figura conocida en el ambiente por su vínculo con la organización de partidos de la Selección Argentina, fue clave en el acercamiento entre Gillet y el club platense, lo que refuerza el impacto institucional de la investigación.

El expediente también observa con atención la relación de los imputados con el Gobierno nacional, un elemento que agrega sensibilidad política al caso. La cercanía declarada de ambos empresarios con el presidente Milei y su alineamiento con la agenda de las SAD convierten a la investigación en un test indirecto sobre la transparencia y viabilidad del modelo que el oficialismo promueve.

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