La inflación de noviembre se desacelera al 2,5% pero la inercia anual ya roza el 28%
Con un acumulado cercano al 28% en lo que va del año, la dinámica inflacionaria continúa elevada y heterogénea entre categorías, anticipando que el desafío de estabilizar precios seguirá siendo central en los próximos meses.

La inflación de noviembre se ubicó en 2,5%, según informó el INDEC, lo que llevó el acumulado anual a 27,9% y confirmó que las presiones inflacionarias persisten pese a una leve moderación mensual. El avance del Índice de Precios al Consumidor sigue impulsado por aumentos en rubros sensibles, especialmente los vinculados a servicios y bienes esenciales.
El segmento “Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles” encabezó las subas del mes con un incremento del 3,4%, reflejando el impacto de los ajustes tarifarios y de los costos energéticos. Le siguieron “Transporte” (+3%), afectado por variaciones en combustibles y logística, y “Alimentos y bebidas no alcohólicas” (+2,8%), categoría que volvió a ser determinante en todas las regiones del país por su fuerte incidencia en el gasto de los hogares. En contraste, “Prendas de vestir y calzado” mostró una suba marginal (+0,5%), lo que alivianó parcialmente el índice general.
En el análisis regional, la zona de Cuyo registró la mayor suba mensual (2,8%), mientras que el Noroeste y la Patagonia marcaron las variaciones más moderadas (2,3%). Aun así, en todo el país el componente de alimentos se mantuvo como el principal motor de la inflación, subrayando la persistencia de aumentos en productos básicos.
