3 de junio de 2026

La industria veterinaria cierra el 2024 con caídas en las ventas, se espera un 2025 más positivo

El sector no solo es vital para la salud animal, sino que también representa un componente esencial de la economía argentina, lo que hace aún más urgente el trabajo conjunto para asegurar su futuro.

Aunque la industria veterinaria argentina se enfrenta a un año complicado, con caídas en las ventas, la mirada hacia el futuro es esperanzadora. Con un enfoque renovado en la innovación, la eficiencia y la colaboración, el sector puede encontrar el camino hacia la recuperación y un crecimiento sostenible.

A medida que el 2024 llega a su fin, la industria veterinaria argentina enfrenta un panorama complejo, marcado por una caída en las ventas que oscila entre el 8% y el 11% en comparación con el año anterior. Este análisis fue presentado por Sean Scally, presidente de la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios (Caprove), durante la reciente Cumbre de la Industria Veterinaria Argentina, donde se debatieron las circunstancias actuales y futuras del sector.

Un Mercado en Retroceso

Los datos revelados por Scally son preocupantes. A pesar de que se observa una leve recuperación en las ventas, especialmente en el segmento de animales de compañía, la tendencia general es a la baja. La facturación estimada para el próximo año se sitúa en aproximadamente 700 millones de dólares, lo que representa un aumento del 28% interanual, pero este dato contrasta con una disminución del 7% en el volumen de negocio total.

El desglose del mercado interno es claro: el 66% de las ventas corresponde a fármacos generales, el 26% a productos biológicos y el 8% a aditivos. Sin embargo, el impacto negativo se siente con fuerza en las unidades vendidas, donde los fármacos han disminuido un 8% y los productos biológicos un 11%, con un retroceso notable en el sector de bovinos y un aumento en animales de compañía.

Una Luz de Esperanza en Medio de la Crisis

A pesar de estos números desalentadores, hay motivos para el optimismo. La caída en los índices de inflación y la mejora en la venta de antiparasitarios para animales de compañía desde septiembre son señales positivas. Scally enfatiza que, aunque el año ha estado marcado por dificultades, como las restricciones a la importación de materia prima y productos terminados, hay espacio para la recuperación.

“Los niveles de stock en los canales comerciales han bajado”, afirmó Scally, lo que podría facilitar un mejor flujo de productos en el mercado. Con un entorno macroeconómico más ordenado, el ejecutivo subraya la importancia de rotar los stocks y de innovar en la oferta de productos y servicios.

Mirando hacia el Futuro: Estrategias para el Crecimiento

La industria veterinaria argentina está llamada a reflexionar sobre su futuro y su sostenibilidad. Scally sugiere que, para el 2025, será crucial centrarse en la generación de demanda y en incrementar los volúmenes de venta. “Definitivamente tenemos que volver a las bases”, dijo, destacando la necesidad de cuidar la industria y asegurar una rentabilidad adecuada que permita seguir invirtiendo en infraestructura, investigación y desarrollo.

La llamada a la acción es clara: los actores de la industria deben colaborar para fortalecer la cadena de comercialización y explorar nuevas oportunidades de negocio que respondan a las necesidades cambiantes del mercado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *