La flexibilización del cepo al dólar dispara aumentos de hasta el 20% en los precios
Las listas de precios que llegan a los minoristas reflejan incrementos de hasta el 20% en diversos productos, un fenómeno que promete impactar de lleno en el índice de inflación mensual, que ya había experimentado un notable aumento del 3,7% en marzo.

En el segundo día tras el levantamiento parcial del cepo cambiario y la implementación de la fase 3 del programa económico del Gobierno, el clima en los comercios de la Ciudad de Buenos Aires es de inquietud y desasosiego.
Marta, una comerciante del barrio porteño de Almagro, expresó su frustración ante el panorama actual. “Hay cosas que ya ni vendo”, afirmó en una entrevista con un canal de noticias, donde detalló que las subas más significativas se han observado en categorías esenciales como bebidas, huevos y lácteos. La situación ha llevado a muchos comerciantes a replantear sus estrategias de venta y a tomar decisiones difíciles sobre el inventario.
La realidad es que, frente a estos aumentos, los comerciantes se ven atrapados en una trampa: no son ellos quienes fijan los precios, sino las empresas proveedoras. “Las empresas te mandan las listas de precios, inclusive viene una persona de la empresa y te coloca los precios. Yo no soy la que aumenta y lo vendemos caro al público. Esos valores ya vienen en la lista de precios”, explicó Marta, revelando la falta de control que tienen los minoristas sobre su propio negocio.
El impacto de esta situación ya se siente en los precios de productos cotidianos. Por ejemplo, el precio del café ha aumentado hasta un 10% desde la flexibilización del cepo. Un aumento que no solo afecta a los comerciantes, sino también a los consumidores, quienes se ven obligados a afrontar costos más altos en su día a día.
Marta añadió que, ante la baja en las ventas y el aumento de costos, ha decidido dejar de comprar ciertos productos que antes formaban parte de su oferta. “Al no venderse, ese producto se queda y después genera una pérdida”, lamentó en la entrevista. Este ciclo de aumento y reducción de inventario refleja un panorama complejo para los pequeños comerciantes, quienes deben navegar aguas cada vez más turbulentas en un contexto económico incierto.
La preocupación en el sector comercial crece, y las próximas semanas serán clave para entender cómo se desarrollará esta nueva etapa económica y qué consecuencias tendrá en la vida cotidiana de los argentinos.
