La crisis del consumo golpea a los supermercados: Cencosud cierra locales de Vea y despide a más de 100 trabajadores
El caso de Vea evidencia cómo la combinación de recesión, pérdida de poder adquisitivo y concentración empresarial impacta directamente sobre el empleo registrado. La “motosierra” económica no distingue entre grandes cadenas y pequeñas sucursales: los trabajadores continúan siendo el eslabón más vulnerable en un mercado que prioriza la rentabilidad por sobre la estabilidad laboral.

La profunda recesión que atraviesa Argentina continúa dejando huella en el comercio minorista. La cadena Cencosud, propietaria de marcas como Vea, Jumbo y Disco, cerró al menos cinco sucursales de Vea en Castelar, Hurlingham, Moreno, San Martín (Catamarca) y Villa Krause (San Juan), dejando a más de 100 trabajadores sin empleo o reubicados de manera forzada.
Los cierres reflejan la caída estrepitosa del consumo popular: según gremios del sector, la facturación promedio en supermercados del Gran Buenos Aires se desplomó un 30%, mientras que un informe local indicó que las ventas en el rubro Almacén en La Matanza cayeron un 21% en el último mes. Este deterioro se enmarca en un panorama más amplio, donde el salario mínimo y la jubilación mínima crecieron 120% y 153% respectivamente en los últimos 22 meses, mientras que la Canasta Básica Total aumentó 200,6%, dejando a los ingresos detrás de la inflación y reduciendo significativamente el poder adquisitivo de los hogares.
Los cierres de locales, explican desde Cencosud, responden a una reestructuración interna para concentrar operaciones en las sucursales más rentables y optimizar recursos, en paralelo a la posible compra de la operación de Carrefour en Argentina. Sin embargo, para los gremios, estas decisiones muestran cómo los grandes grupos empresariales trasladan las consecuencias de la crisis económica a los trabajadores.
En el oeste del Conurbano, los despidos afectaron sobre todo a empleados de Castelar, Hurlingham y Moreno. Si bien algunos fueron reubicados en otras tiendas del grupo, muchos recibieron indemnizaciones y otros siguen a la espera de definiciones. Hugo Pintos, tesorero del Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio y Afines de Zona Oeste (SEOCA), advirtió: “Por ahora se pudo resolver sin conflicto sindical, pero el panorama es muy desalentador. Tenemos claro que la facturación bajó mucho por la caída estrepitosa del consumo”.
