La construcción tuvo una caída interanual del 24,8% y la industria del 6,1% en septiembre
Septiembre de 2024 se ha inscripto en la memoria económica del país como un mes complicado para la construcción y la industria manufacturera, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Las cifras revelan caídas alarmantes que plantean serios desafíos para ambas áreas, fundamentales para la economía nacional.
Los números son contundentes: la construcción experimentó en septiembre una caída interanual del 24,8%, llevando el acumulado de los primeros nueve meses del año a una disminución preocupante del 29,5%. A pesar de que en septiembre la actividad del sector mostró una leve recuperación mensual del 2,4%, esto no logra enmascarar un panorama sombrío.
El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) refleja esta crisis. Entre los insumos, los datos son desalentadores: se registraron bajas del 47,4% en artículos sanitarios de cerámica y del 44,2% en mosaicos graníticos, junto con caídas significativas en otros materiales fundamentales para la construcción. La reducción en la demanda de insumos básicos plantea serias dudas sobre la capacidad de recuperación a corto plazo del sector.
La Industria Manufacturera también en Retroceso
Por otro lado, la industria manufacturera no se queda atrás. En septiembre, el índice de producción industrial manufacturera (IPI) mostró una caída del 6,1% con respecto al mismo mes de 2023 y un descenso acumulado del 12,7% en lo que va del año. A raíz de estas cifras, trece de las dieciséis divisiones de la industria manufacturera reportaron caídas interanuales, destacándose sectores críticos como “Sustancias y productos químicos” y “Industrias metálicas básicas”, con bajas del 8,9% y 14,4% respectivamente.
Sin embargo, no todo es desolador. Algunas áreas, como “Alimentos y bebidas”, mostraron un crecimiento del 7,0%, sugiriendo que la demanda en ciertos segmentos del mercado se mantiene robusta.
Reflexiones Finales
El balance de septiembre de 2024 nos deja una imagen de desconfianza en el sector de la construcción y la industria manufacturera, que parece estar atrapada en un ciclo de recesión que deteriora sus capacidades y limita su potencial de crecimiento. Las políticas económicas y la estabilidad del entorno son esenciales para revertir estas tendencias y fomentar un regreso a la inversión y a la actividad productiva.
A medida que el país se adentra en los últimos meses del año, será fundamental observar cómo estas industrias, pilares de la economía, se adaptan a los desafíos actuales y qué medidas se implementan para estimular su recuperación. La atención de los actores económicos y la colaboración entre el sector público y privado serán claves para afrontar esta situación y permitir un resurgimiento que beneficie a todos.
