La caída en el consumo impacta en recreación y cultura -42,6%, indumentaria y calzado -27%
El consumo en Argentina sigue siendo duramente afectado por la recesión y la pérdida de poder adquisitivo, según revela el último informe de la Cámara de Comercio y Servicios (CAC).

El Indicador de Consumo (IC) de la Cámara mostró una disminución del 7,7% en mayo respecto al mismo mes del año anterior, reflejando una tendencia a la baja que preocupa a los analistas económicos.
Los sectores más golpeados durante este período fueron Recreación y Cultura, con una caída alarmante del 42,6%, seguido por Indumentaria y Calzado con una reducción del 27%. Estos números subrayan las dificultades que enfrentan los argentinos para mantener niveles de consumo habituales, afectados por un deterioro significativo en el ingreso real de los hogares.
El informe también detalló que el IC registró una baja del 2,2% con respecto al mes anterior, indicando una persistente contracción en el consumo de bienes y servicios finales. En lo que va del año, el acumulado muestra un decrecimiento interanual del 4,3%, evidenciando un claro deterioro que se intensifica a medida que avanza el año.
La situación se enmarca en un contexto inflacionario donde, a pesar de una desaceleración reciente, la inflación mensual en mayo alcanzó el 4,2%, con una inflación interanual del 276,4% y una acumulada anual del 71,9%. Sin embargo, el informe advierte que la postergación de aumentos tarifarios para gas y electricidad podría revertir esta tendencia en los próximos meses, impactando negativamente en el poder de compra de los consumidores.
En cuanto al mercado laboral, la falta de aumentos salariales significativos agrava la situación, limitando aún más la capacidad de consumo de los hogares argentinos. A pesar de algunos esfuerzos gubernamentales como aumentos en asignaciones y bonos, estos no han sido suficientes para contrarrestar el impacto de la recesión en los sectores más vulnerables de la población.
El desempeño económico general de Argentina muestra un paralelismo con el comportamiento del consumo, ambos en terreno negativo durante el 2024. Sectores como Transporte también han experimentado contracciones significativas, reflejando un patrón de consumo desfavorable en múltiples áreas de la economía.
