Jorge Rachid en la UNSE: el legado de Ramón Carrillo como brújula para la salud y la soberanía en el siglo XXI
La actividad en la UNSE no será solo un repaso histórico. Se trata, más bien, de una convocatoria a repensar el presente desde una perspectiva soberana, solidaria y crítica, inspirada en uno de los mayores referentes de la salud pública en América Latina. En un contexto donde las políticas sanitarias parecen libradas al mercado, Rachid reaviva la pregunta esencial: ¿para quién y con qué propósito se organiza el sistema de salud?

Este martes 21 de mayo, el médico sanitarista Jorge Rachid disertará en la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) sobre uno de los referentes más emblemáticos de la salud pública argentina: Ramón Carrillo. Bajo el título “Ramón Carrillo: Política, Educación y Salud en el Siglo XXI”, la charla propone una reflexión crítica sobre la vigencia de los principios de la medicina social en el actual escenario político y económico.
En conversación previa con el medio Exclusiva, Rachid advirtió sobre el desmantelamiento progresivo del sistema de salud argentino y la pérdida de sentido colectivo. En su diagnóstico, la figura de Carrillo no solo representa un modelo sanitario, sino una visión solidaria de nación. “Carrillo construyó una cultura de la solidaridad que hoy está siendo degradada”, afirmó. Para Rachid, la falta de rumbo político puede llevar al país a ser funcional a intereses que lo debilitan estructuralmente.
El análisis del sanitarista va más allá del homenaje histórico: pone el foco en los factores de poder global que inciden en las políticas sanitarias nacionales. Denunció que el dominio de gigantes financieros como BlackRock —accionista mayoritario de empresas farmacéuticas como Pfizer— distorsiona el acceso equitativo a la salud y socava los pilares del financiamiento solidario. Este fenómeno, sumado a la desregulación interna, profundiza las inequidades. “Hoy la venta de medicamentos en kioscos, sin trazabilidad, genera riesgos graves y abre la puerta a la adulteración”, alertó.
En este marco, Rachid propuso rescatar la epidemiología crítica, una corriente que, en línea con el pensamiento de Carrillo, contempla los determinantes sociales de la salud: desde el salario y el empleo hasta la violencia estructural y las guerras. El médico también criticó la cesión de soberanía frente a organismos internacionales y “fondos buitre” que, según indicó, imponen condiciones que terminan afectando derechos básicos como el acceso a la salud.
Al recordar a Carrillo, Rachid no escatimó en elogios: lo describió como un genio que eligió la medicina social y el compromiso político por encima del prestigio académico. “Nos da vergüenza a todos los médicos —confesó—. Fue un pionero que pudo haber sido Nobel, pero eligió quedarse en el país para construir dignidad”.
