Italia y Francia frenan la firma del acuerdo UE-Mercosur, Lula advierte que no habrá más tratados si no se firma pronto
La firma del acuerdo UE-Mercosur se encuentra en una encrucijada, con Italy y Francia pidiendo más tiempo y garantías, y Lula advirtiendo que sin la firma en los próximos días, no habrá más oportunidades de pactar. La próxima semana será crucial para definir si este histórico tratado avanza o queda en el limbo.

Italia y Francia solicitaron posponer la firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el bloque del Mercosur, en un contexto de creciente tensión diplomática. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, busca cerrar el tratado en la cumbre del sábado en Brasil, pero ambos países europeos expresaron dudas sobre la prontitud de la firma, principalmente por preocupaciones relacionadas con la protección de sus agricultores.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, afirmó que “sería prematuro firmar el acuerdo en los próximos días”, argumentando que “algunas salvaguardias necesarias para nuestros agricultores aún no están concluidas”. Sin embargo, expresó optimismo de que en 2026 las condiciones serán propicias para avanzar en el proceso. La oposición de Italia, junto con Polonia y Hungría, podría formar una minoría de bloqueo en la UE, dificultando la aprobación del acuerdo en la cumbre europea.
Por su parte, Francia, representada por el presidente Emmanuel Macron, también manifestó su oposición firme, exigiendo cláusulas de salvaguardia robustas y medidas que aseguren condiciones de competencia equitativas. Macron solicitó un aplazamiento y advirtió que el país se opondrá “muy firmemente” a la firma si las instituciones europeas intentan imponérselo sin garantizar esas condiciones.
En medio de esta situación, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva lanzó un contundente ultimátum: “Si no se firma el acuerdo este sábado, no habrá más pactos entre Brasil y la Unión Europea durante mi mandato”. Lula expresó que su expectativa es que el tratado se concrete en la cumbre del Mercosur en Foz do Iguaçu, pero criticó a Francia e Italia por su oposición, atribuyéndola a intereses agrícolas y políticos.
El acuerdo, negociado desde 1999, busca crear la mayor zona de libre comercio del mundo, facilitando la exportación de productos europeos como vehículos y maquinaria a América Latina, y permitiendo la entrada de carne, soja, azúcar y otros productos latinoamericanos en Europa. Sin embargo, el temor de los agricultores europeos, especialmente en Francia, ha generado movilizaciones y llamados a rechazar el tratado, ante la posibilidad de mayor competencia y desestabilización del mercado agrícola.
La Comisión Europea espera aún cerrar el acuerdo en la cumbre, pero necesita la aprobación de la mayoría de los Estados miembros. Incluso si von der Leyen firma el tratado, éste aún deberá ser ratificado por el Parlamento Europeo en 2026, lo que mantiene la incertidumbre sobre su futuro inmediato.
